La hebra en la tela

Flavio Hugo Ruvalcaba Márquez es mexicano, con estudios de doctorado en Derecho. Ha cultivado los géneros de novela, cuento, ensayo, poesía y crónica cultural. Es autor de las novelas El descanso del cambio, Las alas del árbol y La purísima desnudación de las notadas. La crónica cultural se ha reunido en la obra La lupa de Dalí. Autor del ensayo Principios de filosofía universalista. Ha publicado poesía bajo el título La hebra en la tela, de estilo conceptualista. flaviohugo@universo.com

Monday, June 22, 2009

LIBERTAD

(Esculturas que adornan el frontispicio
del Palacio de Bellas Artes, en Ciudad de México)

Dadme una arena del alto mar igual a otra.
Dadme dos idénticos de hidrógeno electrones.
Un par de algo, lo que sea, dadme,
digno de sin dudas declarar como iguales,
y seré comunista.
Tómate tu tiempo: esperaré sentado.
Y si después de quince mil científicos periplos
me vienes con la sarta de innúmeros enseres
tan desiguales como el microscopio ve,
puedes estar seguro, bien seguro,
que no habrá la mínima reclamación:
seguiré pensando que todo comunista
es un dogmático sin optimismo ni vocación de pobre.
La igualdad es un dogma,
y por tanto, una creencia útil
ajena a la verdad o a la mentira
para llegar al poder y hacer dinero.
Sal de tu cueva y habla a los desesperados,
grítales que pueden ser iguales
a quienes la buena fortuna o el esfuerzo
han señalado:
verás cómo te seguirá la zalea de corderos.
¡Oh, ilusos creyentes del arzobispo Marx!
¡Oh, fervorosos acólitos del Che Guevara!
Mientras sigues la búsqueda
abajo y adentro de las piedras, tan adentro,
yo seguiré cantando a la Naturaleza,
gozando
y batallando
y refrenando,
orgasviviendo con todos los sentidos
esto que llevo en mí como una gracia,
un don natural del ser humano, extraño a otros,
y que tiene por nombre
Libertad.


*

Friday, May 29, 2009

ALTERNANCIA

(Nubes en el cielo de la ciudad de Aguascalientes, México)

Ante el soberano tribunal de mi conciencia
confieso humildemente un día creer en Dios
y al siguiente negarlo:
se me hace imposible su existencia.
De modo que un lunes, todo el lunes,
puedo creer en él y el martes no;
sin dudas ni arrepentimientos
lo siento innecesario, imposible,
incluso peligrosamente inútil.
Pero el miércoles intacta retorna la fe
y el jueves no,
el viernes renace mi creencia
que muere tan pronto dobla el sábado
y regresa como un sol en el domingo.
De este modo, al tener la semana siete días
el nuevo lunes, a diferencia del otro,
desde amaneciendo
hasta entrada bien la noche
simplemente
no creo mitad de un ápice que exista Dios.
Para concluir, si se ha leído cuidadosamente
un lunes tengo Dios y un lunes no:
creo y descreo con alternancia
por días,
semanas,
meses,
por años y por vidas.
Y en esta vida me tocó no creer.
Pero he sido y seré fervoroso creyente.

Ante el péndulo racional de mi existencia
por el envés de la forma perfecta de los árboles
y las blandas nubes que son y no son ante mis ojos,
observo la sonrisa de la Idea
que indulgente se asoma y me responde:
me pasa igual que a ti:
un lunes creo que existe el Hombre
y al día siguiente me convenzo
que sólo es un invento
de mi imaginación.

*
(Este poema fue escrito
durante un viaje de Ciudad de México a Aguascalientes,
el jueves 28 de mayo de 2009,
viendo pasar los árboles
y hacerse y deshacerse las nubes...)

Monday, May 11, 2009

RESURRECCIONES


Todos los días la muerte nos visita,
todos los días sin falta ni descanso.
Apenas amanece nuestra ilusión despierta
y un segundo después la muerte resucita
puntual y tajante, silenciosa,
un poco enjalbegada de soberbia.
Miércoles o lunes de otoño y primavera
la muerte reacomoda las columnas del día
y somos los muertos que retoñan,
un algo que es un otro de sábado a domingo,
un ser que del ayer su fuerza deriva
con el vago recuerdo perentorio
de alguien que tuvo una visión fugaz,

un sorbo en el océano,
una débil conciencia de la vida
que no se repetirá.
Estamos vivos porque fuimos los otros,
los innúmeros niños, los muchos jóvenes
que del tiempo hicieron una cadena fina
de nacer y morir, de las transformaciones,
y en el cambio heredaron su memoria.
La Naturaleza no sabe de igualdad.
No somos iguales ni de nosotros mismos.
Cada paso que damos es un salto al vacío:
saltamos nosotros pero cae siempre el otro
y el otro se levanta para seguir la vida.
En cada respiración la muerte nos persigue
y anuncia en su silencio un muerto más

que al próximo instante resucita.

*

CONVERSACIÓN


Intríngulis audible, doble tautofonía
de voces que descarnan el mármol del cerebro:
es mi yo que me habita,
lo escucho como un cántaro,
una pared
que me habla y le respondo,
hablo como si fueran dos:
un yo
y un tú
con los latidos de la misma cuerda,
un tú como un yo desde el espejo,
un yo que me responde, a bocajarro,
le hablo a mí
y eres tú quien me labra en la cabeza.
Puedo ser esta tribu de células voraces.
Puedo ser una sola palabra que me nombre.
Jamás sabré lo que soy a ciencia cierta
en esta conversación de los remotos
que se escuchan y responden
cuando piensan.

*

Friday, February 13, 2009

CAMBIO

Algo ha cambiado:
los árboles conversan
más despacio.
*

Wednesday, February 11, 2009

LLUVIA

Lluvia con sed
anhela los otoños
para no caer.
*

Monday, February 09, 2009

LA IMAGINACIÓN


En el hueco de la roca que es un árbol
habito los instantes que el padre Tiempo da,
las horas endebles de este día,
la noche trashumante,
el norte de beber acumulados libros
o simple y rendido ante el televisor.
En el hueco de esta roca como un árbol
hago que hago desandar los dominios
intercambiando los jueves por la sed,
el hambre por los martes
y el sueño que me aparta
del cansancio ancestral.
Aquí tengo lo que todo humano necesita
y mucho más.
Nada me falta, nada
en este hueco de roca intercambiable
todo lo tengo en grado suficiente,
todo,
aun antes que la ambición o la necesidad lo pida:
el puente de Brooklyn y la ciudad audible,
las blancas esmeraldas de Cancún,
los salones del Louvre con su Gioconda,
las húmedas estrellas de Iguazú,
el Gran Cañón, el Everest, el Ganges, Tonanzintla,
todo lo tengo aquí, nada me falta,
nada que exista y se conozca.
Sólo requiero alimentarme un poco,
dormir de vez en cuando
y cuidar la glucosa, el colesterol, el cruce de las calles.
Qué importa que alguien asegure
estar viendo lo mismo.
Yo tengo a todas horas
en el hueco de esta roca cual un árbol,
bajo la llave universal de la memoria
y los táctiles ojos de la especie,
los físicos tesoros del edén terrenal.

En el hueco de la roca que es un árbol
habito los instantes que el padre Tiempo da.

*

Thursday, February 05, 2009

EL SER

(Puerta del Antiguo Colegio de San Ildefonso, fundado por los jesuitas en 1588, en la calle San Ildefonso del Centro Histórico de la Ciudad de México. A principios del siglo XVIII fue reconstruido el edificio original. Ha sido sede de la Escuela de Jurisprudencia y de la Escuela Nacional Preparatoria, fundada por el filósofo positivista Gabino Barreda. Fotografía tomada el 2 de febrero de 2009)

(Estatua del educador, filósofo, escritor y político José Vasconcelos, en la calle San Ildefonso. Fue autor del lema de la Universidad Nacional de México, del que fue rector: Por mi raza hablará el espíritu. Imagen tomada el 2 de febrero de 2009)

El ser es fuego,
tierra, agua, aire y no ser
al mismo tiempo.

*

Wednesday, February 04, 2009

SEMILLA



Semilla y pájaro
van juntos por el pico
a ser un árbol.
*

Friday, January 30, 2009

MARIPOSA MONARCA




Grácil y hermosa
parpadea en el jardín
la mariposa.

*

Wednesday, January 28, 2009

MIENTRAS DUERMO

En el pálido zumbido de la noche
mientras duermo,
cuando en lo más intangible de las horas
una esfericidad rueda en la mente
que es un abandono en su reencuentro
donde no llevo nombre
ni equipaje ni porvenir consciente
y en el buró se apila toda pertenencia,
mientras duermo,
sólo entonces, soy el de verdad,
el de a deveras,
el hombre que dice lo que piensa,
el que hace lo que le da su gana,
el que le grita al mundo sus verdades.
Mientras duermo
en las horas escasas de la noche
que se escapan a los vidrios del insomnio,
soy el auténtico.
*

Tuesday, January 27, 2009

VENTANA

(Calle Zaragoza, en Aguascalientes, México; al fondo se observa el templo de San Antonio. En esta calle se encontraba la casa donde vivía la familia del autor en la época de su nacimiento, hace... algunos años, entre las calles Madero y González Saracho, antes callejón del Terror, por algo sería, jajajajaja)

Por la ventana
entran y salen días
cada mañana
.

*

SOL




(Atardecer en Aguascalientes, México, el sábado 24 de enero de 2009. Fotografías tomadas desde el kilómetro 30 de la carretera 45 norte; en la segunda foto se observa una bandada de pájaros, y en su ángulo inferior derecho parte del barandal del puente peatonal de Santa Rosa. El Estado de Aguascalientes tiene el privilegio de contar con atardeceres notables por su belleza, en cualquier época del año, debido a su altitud media de 1,800 msnm, a su humedad relativa y a la escasa contaminación atmosférica)

En el invierno
el Sol se magnetiza
en nuestros cuerpos.

*

Monday, January 26, 2009

AMANECIENDO ESTÁ


Amaneciendo está.
Ya los hervores
en químicos brochazos
nutren de luz las nubes del oriente,
amaneciendo está
en amarillos que son rojos
que son verdes
que son asesinados,
amaneciendo está
de naranja y oro vivos
balo el cielo ciclópeo que conquista
con la espada de un iris encendido
que nos mira despuntar de los ensueños
estirando las piernas y los brazos
mientras los gallos cantan
y el humo de los muros nos calienta,
amaneciendo está, amaneciendo,
amaneciendo está
sobre el blanco rocío que cubre el alma
y una vez más estamos en el día,
el mismo día de ayer y de mañana,
con los pies bien puestos en la tierra.
Lo único nuevo es la esperanza.
Amaneciendo está, amaneciendo...

*

COLIBRÍ




Frente al balcón
se planta el colibrí
como una flor.

*

Tuesday, January 13, 2009

EN EL PEOR DE LOS INSTANTES

(El autor y Elías Ruvalcaba, en el Museo Taurino de la Ciudad de México, la tarde del 14 de noviembre de 2008)

He fracasado en todo, menos en la vida
Elías Ruvalcaba

En el peor de los instantes,
cuando la vida es la ronca hiena
que ríe sobre los húmeros
y de arenisca de nervios y neuronas
hace una orgía en rápida abrasión;
cuando en la seca nube a toda prisa
se ha resumido la última esperanza,
siempre hay un algo que no nos abandona:
el Sol que camina tras los sueños,
una montaña de líricos crespones,
el libro aquel que murmura sus ancestros,
el aire pacientemente leal y memorioso,
un recuerdo de piedra que quisimos
o esos tactos en cálida lejía,
o tal vez, con un poco de suerte,
el brazo como un ojo como un labio
que con débiles residuos
hace de la voz un lanzallamas.
Podemos perderlo todo, todo:
la salud, el amor, la fortuna, la esperanza,
pero aun en el peor de los instantes,
en el segundo más perro y asesino,
en el momento más cruel y condenable,
siempre tendremos a la mano un algo,
un algo que a nadie más
que a nosotros pertenece
para darle de trancas a la vida.
*

Thursday, October 30, 2008

ESTE MOMENTO

(Interior de la iglesia de Pabellón de Hidalgo, Aguascalientes, adornada con un Nacimiento. El retablo es de madera y de estilo barroco, realizado a finales del siglo XVIII. Diciembre 30 de 2008)

(El bellísimo templo de San Antonio, de estilo ecléctico, construido en cantera amarilla y en menor grado rosa, en Aguascalientes, México. En primer plano, el autor junto a la escultura de Refugio Reyes, constructor de la iglesia, siendo un arquitecto autodidacta. El cielo azul, de una tonalidad intensa, es frecuente en esta ciudad durante cualquier época del año. Enero 4 de 2009)

(Torre y frontispicio barroco de la iglesia de Guadalupe, Aguascalientes, México. El interior es un derroche de canteras rosas, en paredes, bóvedas y columnas, que le dan una singularidad memorable. Enero 4 de 2009)
(Iglesia de la hacienda de Garabato, Aguascalientes, de estilo gótico con influencias eclécticas. En alguna época esta hacienda fue criadora de ganado de lidia. Diciembre 30 de 2008)

Este momento
encierra el infinito
y todo el tiempo.

*

Tuesday, October 28, 2008

EMBARAZO


Desde mi cómodo sillón de hombre
observo los agobios de una embarazada.
Su pequeñito cuerpo
se agiganta
y ha fecundado un dócil mundo
que ya gira en su pretil redondo.
Pienso en la ecuación
de la gota que divide y se duplica
y que revienta en un río
que se hace mar
y lo desborda.
Es duro llevar un peso así,
duro para moverse,
dormir, comer y trabajar.
Pero sobre todo
pienso en lo extenuante
de saberse un cáliz
que lleva en su bondad
toda la vida.
Nueve meses es demasiado tiempo
para la redención
de cualquier forma o grado de placer,
si es que lo hubo.
Nueve meses es demasiado tiempo
para que un dios
salvaje y prejuicioso
cegado por la envidia
buscara compensar.
Pero a los hombres,
a los frágiles y comodinos y felices hombres,
¿qué podrá redimirnos?


*

Thursday, October 02, 2008

NO SE OLVIDA

Por más que la cabeza nos traicione
no se olvida, no se olvida, no olvidamos
por la simple razón de que una plaza
es un pésimo lugar para la muerte,
no se olvida, aunque los años pasen
en su carrera fértil, no se olvida,
el recuerdo es una flecha inamovible
a mitad del cerebro, en una plaza,
por la simple razón de que la sangre,
como la miel,
es algo fresco, incorruptible siempre,
que puede circular roja y febril

en la memoria.
No se olvida.
No se olvida.


*

FOTOGRAFÍA

(Fotografía de Dimas Márquez Dávalos, abuelo materno del autor. En la misma se refleja la imagen de éste al momento de tomar la impresión del retrato)

Veo hacia la cámara y un segundo después
el sol de negra luz ciega mis ojos.
Ya no soy quien mira hacia la cámara:
a partir de ahora soy alguien
que me ve desde otro tiempo
y de algún lugar remoto:
este que soy es el que mira
mañana, en otro sitio,
a un hombre serio, de treinta y tantos años,
con los ojos abiertos al filo de un instante,
un hombre que vivió como los vivos
y que ahora,
de acuerdo a las constancias
del registro civil,
oficialmente, sólo oficialmente,
se halla muerto.

*

Monday, August 04, 2008

PARA SIEMPRE


Después de aquel adiós ayuno de palabras,
de aquel adiós introvertido y seco,
poco a poco en el goteo constante
yo de ti y tú de mí, hombre y mujer
que alguna vez la musa Erato lió
y del amor hicieron su esperanza,
como un día que hacia la noche va
nos iremos borrando el uno al otro
hasta quedar bajo la piedra ciegos,
mancos, sin rostro, deformes e imprecisos,
carentes de voz y anexos a la nada,
el olvido eminente que convoca
volviendo a nacer en un desierto.
Nada tendré de ti, nada, en corto plazo.
Nada sabrás de mí, nada, nada.
De los dos que algún día fuimos un árbol
el incendio voraz hará ceniza
y en esa insolación seremos otros,
ya sin la otra, inmune al otro.
Mas al leer las letras salvadas de ese fuego
algo sabré de ti, de que exististe,
algo feliz que me acercó la vida
unas pocas semanas que son horas
y esta tristeza por algo que no entiendo,
por algo que no entiendo y que se va
y se niega a reflejarse en la memoria.
Nos iremos borrando el uno al otro
¡Nos iremos borrando para siempre!


*

Monday, May 05, 2008

LA VIDA


En la cima del fiel Pabelloncito
un árbol sabio enraiza en el comienzo
y una cruz se despliega hacia el final,
un doble abismo
de tierra endurecida y blando cielo,
un antes de nacer, un después de la muerte
fatales y precisos
y en el medio brillante de los dos
este milagro,
un instante fugaz que se ha encendido
en donde sudo y pienso y puedo ver
los cerros de Altamira y de San Juan
entre el antes y el después tan infinitos.

*

Tuesday, April 15, 2008

MARILYN MONROE


Cuando era niño, lo recuerdo,
no me gustaba del todo
esa sonrisa con facha de mujer.
Me parecía una mamá
ocupando el tiovivo de una fiesta.
Pero apenas unos años después
mis remilgos se fueron de parranda,
y esa sonrisa rubia,
hija del rojo y de las uvas
y de un saxofón soprano,
tuvo su propia fiesta en mí.
Ahora, que me sobran unos años
de los que entonces llevaba
la fiesta de manzanas

de aquella mamá,
he comprendido a plenitud
y sin reservas
que esta vida,
tal como la percibo,
tal como tanto la disfruto,
no sería igual sin esa fiesta.


*

Tuesday, April 08, 2008

LA SOMBRA DE HIDALGO

(Fachada del Museo de la Insurgencia, donde aparece el Profr. Ricardo Esparza, su director actual)

(Araucaria bidwillii dentro del Museo de la Insurgencia, en Pabellón de Hidalgo, Aguascalientes, México)

En Australia el audaz encomendero
encontró lo profano y unas piñas
que sembró con sus manos en la esquina
de un patio que baja desde el cielo.

Con los años el árbol fue creciendo
bendecido por tierras nutritivas,
este sol, estas aguas, este clima,
hasta ser lo que es: un hidalgueño.

En las tardes alumbras con tus pájaros.
Muchos verdes has puesto a las mañanas.
Una sombra tuviste para Hidalgo.

Cada día desciende de tus ramas
esa sombra boreal que es un milagro,
el milagro de ser una araucaria.

*

(Este poema está inspirado en un ejemplar de araucaria de la especie bidwillii que se alza majestuoso en la esquina suroeste del patio central del Museo de la Insurgencia, en el poblado de Pabellón de Hidalgo, Aguascalientes; en ese lugar estuvo el Padre de la Patria los días del 24 al 26 de enero de 1811, y allí fue despojado del mando del ejército insurgente, cargo que recayó en Ignacio Allende. Estos árboles son originarios del sureste de Queensland, Australia, y las tribus primitivas los consideraban sagrados, siendo conocidos con el nombre de bunya o bunya-bunya. El nombre bidwillii se impuso en honor del jardinero inglés John Carne Bidwill. Se han detectado ejemplares de más de 600 años de edad, y pueden crecer hasta 50 m. Se reproducen mediante la unión de sus conos o piñas masculinas y femeninas. En México sólo se tienen detectados unos cuantos ejemplares de esta especie. En cuanto a la forma, se trata de un soneto endecasílabo con rima asonante, encadenamiento tradicional y ritmo melódico en cada uno de sus catorce versos. El octavo contiene un hiato).

Monday, April 07, 2008

AUNQUE ME HINQUE


Intensa mujer de mis cansados labios
tápate los oídos,
no escuches y no mires.
Hay un dragón humeante silbando en tu ventana.
Hay un nahual atroz rondando tus esquinas.
Hay un demonio gris
que te persigue.
Intensa mujer de mis perdidos ojos
sacúdete las piernas y huye lejos,
corre lejos, lejos
para que no te alcancen los reclamos de mis monstruos
ni su vaho persistente
ni el resuello
de su tosca pasión mal atendida.
No hagas caso a este amor, aunque me hinque,
bella mía,
aunque ponga mis dos manos
palma a palma.
No quiero que escuches mis requiebros,
tápate los oídos,
atranca las orejas con firmeza,
no me dejes entrar, yo te lo ruego,
aunque me desgañite
y lo pida por Dios y por mi madre,
cierra tu corazón con diez aldabas,
no dejes un resquicio, nada, nada abierto,
ponle mastique a los cristales
y una sábana vieja al hueco de la puerta,
no me dejes entrar, amada mía, te lo suplico,
no dejes que pase, hermosa mía, aunque me hinque,
pues si lo haces
te arrepentirás toda la vida
porque entonces yo seré tu raíz y tu avena
y el ángel de tu casa
y vivirás como loca todo el tiempo
y pensarás que ser feliz es muy sencillo
y llorarás en mi tumba cuando muera.


*

Friday, April 04, 2008

EL VIENTO

El viento vuela,
sus alas son el cielo
y las palmeras.
*

ALFREDO STAMATIO

Hoy supe que moriste, amigo Alfredo,
y yo recuerdo, generoso jefe,
cuando una mañana el duelo nos juntó
aquel septiembre de los sismos
caminando en los pálidos jardines
de La Ciudadela.
Tu sapiencia política
tuvo en mí su discípulo
pero no fui el mejor.
Telúricas ideas y geólogos ejemplos
son tu herencia
y somos muchos tus herederos.
Pero a mí me regalaste, bondadoso jefe,
una de tus frases ese día:
Hugo, —me dijiste mientras veíamos en el suelo
la sombra del polvo disfrazar la ciudad—,
las aguas tienen memoria,
y el lago de Texcoco
algún día volverá
y nadaremos otra vez, sobre las casas.
Al concluir tu reflexión el paso detuviste,
como sorprendido por las ideas.
Hoy, que supe de tu muerte,
quiero recordarte en esa frase.
Tal vez tu vocación nunca fue de profeta
y nadie quiere que regresen los lagos.
Pero esa imagen que tus palabras crean
te cambió definitivamente:
ya no fuiste sólo el político,
mi preceptor en aquellas oficinas
a punto del colapso
de la Secretaría de Gobernación,
en Río de la Loza:
a partir de entonces eras también filósofo,
y en esa condición legaste para mí
este recuerdo.
Tu muerte se anticipa.
La tierra reclamó tu cuerpo.
Pero yo también tengo derecho a reclamar
tu retorno a este valle,
pues los cuerpos también tienen memoria.

*

(Este poema está dedicado a la memoria del licenciado Alfredo Stamatio López, quien fue Director de Coordinación con el Registro Civil de la Dirección General del Registro Nacional de Población de la Secretaría de Gobernación, en la época de los terremotos que sufrió la Ciudad de México los días 19 y 20 de septiembre de 1985. Nuestras oficinas se localizaban en un edificio de diez niveles en la avenida Río de la Loza, que a duras penas resistió el embate de la naturaleza; a unos cuantos metros había quedado sobre la calle la gigantesca antena de la empresa Televisa. Mi cargo era el de Jefe del Departamento de Estudios Legislativos. El licenciado Stamatio era un político profesional, serio, de un carácter noble, previsible, por lo que se ganó el respeto y el cariño de sus subordinados. Había sido Delegado Político en Cuauhtémoc, la delegación del Distrito Federal más importante en ese tiempo, cuando el regente era el profesor Carlos Hank González. Después de su paso por la Secretaría de Gobernación habría de tener otros desempeños importantes en las secretarías de Turismo, y de Agricultura y Ganadería, así como en otras dependencias federales y estatales. La anécdota que se narra es enteramente verídica; unos días después de los sismos fuimos reubicados en La Ciudadela, un histórico edificio cercano a la avenida Río de la Loza, donde difícilmente podíamos concentrarnos para realizar nuestro trabajo. Una mañana el licenciado Stamatio y yo nos encontrábamos caminando sin rumbo por los pasillos del jardín que se encuentra en el ala sur, junto a un acceso al metro Balderas; la zozobra y el dolor ante el tamaño de la tragedia nos pasmaba. Fue allí donde me externó esa idea que ahora rescato. Al momento se me hizo original y de una extraña belleza, tal vez por esa sensibilidad a flor de piel que en esos días se posesionó de todos los capitalinos, ante la magnitud del desastre. El día de hoy supe en voz de mi hermano Sergio Elías Ruvalcaba que el licenciado Stamatio falleció en su casa de Puebla, víctima de un cáncer).

Tuesday, March 04, 2008

AQUÍ NACE LA NOCHE

(Atardecer en Pabellón de Hidalgo, el martes 30 de diciembre de 2008, en el que se observa en segundo plano las ruinas de un molino colonial, y al fondo, bajo los residuos del sol solsticial, la pendiente sur del Pabelloncito)

(Fotografía tomada desde la esquina sureste del jardín de Pabellón de Hidalgo, donde al fondo se observa El Pabelloncito con sus sombras, que a esa hora de la tarde ya bajan hacia el pueblo)


(Aspectos del jardín de Pabellón de Hidalgo y de su iglesia de San Blas, donde la tarde se convierte en noche súbita)

La pátina del tiempo se adelanta
y es única en la faz de Aguascalientes:
aquí nace la noche, en esta plaza,
es este su jardín donde aparece.

La noche nace aquí, para extenderse
a todos los rincones de la patria
pequeña, a las ciudades y a su gente,
al valle laboral, a las montañas.

El pródigo y gentil Pabelloncito
regala con su sombra breves tardes
que son una explosión en torbellino.

La noche en este pueblo es un oleaje
y dura un poco más, un infinito,
un tiempo para estrellas y verdades.


*

(Este poema está inspirado en un lugarcito del Estado de Aguascalientes, México, que se llama Pabellón de Hidalgo; en este lugar estuvo el Padre de la Patria don Miguel Hidalgo y Costilla, los días del 24 al 26 de enero de 1811, y allí fue despojado de los poderes como jefe militar del ejército insurgente, cargo que recayó en Ignacio Allende. Pabellón de Hidalgo está a las faldas orientales de un bellísimo cerro llamado El Pabelloncito, de tal suerte que tiene la singularidad de que es la población donde primero se oculta el sol en todo el Estado de Aguascalientes. Tal circunstancia resulta el tema central del soneto. En cuanto a su forma, se trata de un endecasílabo con rima asonante, encadenamiento tradicional y ritmo heroico en cada uno de sus catorce versos, lo cual le proporciona una musicalidad cercana a la prosa).

Friday, February 29, 2008

LA PLAZA VALENTÍN GÓMEZ FARÍAS

(Iglesia de San Juan de Guadalupe, frente a la plaza Valentín Gómez Farías)

(Vista de la vieja casona de don Ireneo Paz, abuelo de Octavio Paz, así como del lado sur de la plaza)
(Las dos casonas colindantes)
(La casona de don Valentín Gómez Farías, actualmente sede del Instituto Mora)

Dos casonas del siglo diecinueve
se levantan augustas en la plaza
con las puertas mirando hacia el oriente
y paredes que doblan una espada.

La del norte fue finca de descanso
del prócer Valentín Gómez Farías,
y es notable que allí fuera enterrado
para no soportar la clerecía.

La del sur habitó don Ireneo
Paz, hombre de la Reforma, escritor,
liberal periodista y manso abuelo.

En esta plaza Octavio Paz creció.
Es este su alto surtidor de fresnos
y de piedras de pájaros de sol.


*


(La plaza Valentín Gómez Farías está situada en la confluencia de las calles Augusto Rodin e Ireneo Paz, en el corazón del legendario barrio de San Juan Mixcoac de la Ciudad de México. Frente a ella existen dos antiguas casonas, casi intocadas por el tiempo; la del norte, que fue la casa de campo del presidente liberal Valentín Gómez Farías, es ahora sede del Instituto Mora; la del sur, contigua a aquélla, perteneció a don Ireneo Paz, abuelo del poeta Octavio Paz, y en la actualidad es un convento de monjas. Frente a la hermosa y pequeña plaza se alza la iglesia de San Juan de Guadalupe, construida en el siglo XVI; en su atrio, las monjas del convento venden pan los domingos, un pan único por su sabor y tan pesado como un ladrillo en la mano, que quien lo prueba ya jamás puede olvidar. Por lo que se refiere a la forma, se trata de un soneto endecasílabo, con rima asonante, encadenamiento no tradicional y ritmo: melódico, en versos 1°, 2°, 3°, 4°, 5°, 7°, 8°, 9°, 11° y 14°; heroico, en versos 6° y 10°; yambo, en verso 12°; y sáfico, en verso 13°)

Wednesday, February 27, 2008

HAIKU

Habré vivido:
oí cantar los pájaros
y ellos me oyeron.
*

Wednesday, February 20, 2008

EL BALCÓN

(Fragmento final del poema Oídos con el alma... de Octavio Paz, del libro Pasado en claro, escrito en 1974 en México y Cambridge, Mass.)


Desde el balcón de la calle Nattier
miro hacia el Sur las frondas de los fresnos
y la araucaria que plantó el abuelo
para tener en su jardín un pez.

Son los árboles altos que releo
en los poemas de Octavio, esa su sed
insaciable de estar en el no ser
de ser un árbol, lógico y eterno.

Ya los fresnos entierran sus raíces.
La araucaria ya anuda sus espinas.
En mi balcón ventea un árbol libre.

Ya la ciudad descansa en su buhardilla.
Y en el balcón el árbol nos percibe
con los ojos de Paz en esta vida.

*


(Este poema fue construido a partir de los siguientes hechos: don Ireneo Paz, abuelo de Octavio Paz, plantó en su casona fresnos y una araucaria, a finales del siglo XIX, en el barrio de San Juan Mixcoac de la Ciudad de México; el poeta siempre recordó esos árboles con nostalgia, y tal vez por eso mismo las palabras que más utiliza en sus poemas son herbáceas y arbóreas; tengo el privilegio de que el balcón es actualmente mío, y de que los fresnos y la araucaria aún existen. La casona es un convento de monjas, frente a la placita Valentín Gómez Farías y la iglesia de San Juan de Guadalupe edificada en el siglo XVI, justo atrás del bellísimo Parque Hundido. En cuanto a su forma, se trata de un soneto endecasílabo con rima asonante, encadenamiento tradicional, con ritmo: dactílico en verso 1°; sáfico en versos 2°, 3°, 4°, 8°, 11°, 12° y 13°; melódico en versos 5°, 6°, 7°, 9°, 10° y 14°)

Monday, January 14, 2008

ABRAZO


Tal vez hoy puedas devolverme aquel favor,
¿te acuerdas, amiga memoriosa,
cuando estaba lloviendo
y te sirvió mi abrazo y mi sombrilla?
No fue ningún favor pero así lo pensaste
y no es de caballeros contradecir.
Simplemente fui el hombre circunstancial
que te ayudó a cruzar la calle
una noche difícil, cenagosa.
Hoy, que llueve a cántaros,
puedes hacer algo por mí, amiga mía,
es muy sencillo:
sólo tienes que devolverme aquel abrazo.
Lo haremos de tal modo
que no sea mayor molestia
y no te quite demasiado tiempo
ni dejes de pensar en tus pendientes.
Lo describiré para que todo sea
tal como está previsto
y no vayas a decirte sorprendida:
al lugar que tú escojas
arribaré con anticipación;
tan pronto escuche el toc toc de tus tacones
abriré la puerta y sin decir palabra
mi mano derecha irá a tu espalda
y la izquierda atrapará tu cintura,
y al sentir que tus brazos me responden
yo, que soy el hombre que alguna vez

en lo más diluvioso de una noche
abrazaste y te abrazó,
reflexionaré que una mujer y un hombre
son seres diferentes,
muy diferentes en anatomía,
y esta verdad sin huesos hará volverme loco,
perderé la bondad, el equilibrio, la decencia,
me hundiré en una ponzoña articulada
y olvidaré mi nombre, el rostro de mis padres,
tu correo electrónico, mi dirección,
las tablas de multiplicar
y el símbolo químico del oxígeno;
apretaré tu cintura a mi pretina,
tu espalda a la respiración
para que no distingas mis pulmones de tus senos,
las areolas de los botones,
el bien del sur,
el norte del mal,
los confundas
y sientas como piedras los cartílagos,
oigas mi pulso cabalgar tus canillas
palpes mi sofocación en tu holograma
paladees el siglo XV con las manos
y yo me ruborice en tus mejillas
cierre mis párpados en la convocación
a tus demonios
y empiece a trasudar un musgo ciego
en tus retoños recientemente blandos
y a sacudir un río
y a hundirme en tus navajas
y a desollarte con un tigre sorprendido
hasta prender palmo a palmo en la escampada
los imperios procaces de mi nerviosa hombría
balbuceando incoherencias y aliteraciones
ante el olímpico cárcamo del clítoris.
¿Recuerdas aquella noche?
¿Recuerdas que dejó de llover
y no nos dimos cuenta?
Hoy puedo devolverte, memoriosa mía,
si me lo permites,
el favor.
Tú dices dónde.
Yo ya te dije el cómo.
Pero dímelo ya, amiga memoriosa,
porque la lluvia arrecia
y estoy temblando a mares, sudo sapos,
olvidé la sombrilla
y la noche es noche en este infierno de agua.


*

Friday, January 11, 2008

AÑO 3028 O LAS CIUDADELAS GEOGIRATORIAS

(Plaza Manuel Tolsá, en cuyo centro se encuentra la estatua de El Caballito, obra de este destacado arquitecto y escultor. A la derecha se observa la fachada del antiguo palacio de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, actualmente Museo Nacional de Arte, y a la izquierda los palacios de Correos y de Minería, este último obra del propio Manuel Tolsá)

(Estatua ecuestre de Carlos IV de Borbón, Rey de España e Indias, mandada hacer por el virrey Miguel de la Grúa Talamanca, Marqués de Branciforte, quien gobernó la Nueva España de 1794 a 1798. Fue inaugurada en la Plaza Mayor el 9 de diciembre de 1803, en celebración del cumpleaños de la reina María Luisa de Parma. Es popularmente conocida como El Caballito. En 1823 fue trasladada al patio central de la entonces Pontificia y Nacional Universidad de México; en 1852 ocupó el centro de la glorieta que existía en las confluencias de Paseo de la Reforma, Juárez y Bucareli; finalmente, en 1979 se colocó en su actual sitio. México la conserva como una obra de arte)

Alguna vez, en un libro de Historia,
leí que los hombres de los pasados tiempos
debían permanecer viviendo
en un lugar fijo de la Tierra.
Había fronteras a cada paso
y múltiples gobiernos que a sí mismos
se decían soberanos,
un dogma sin estatura.
No entiendo cómo pudieron sobrevivir
en esas condiciones precarias,
o por lo menos
ser medianamente felices.
Nadie en este tiempo,
que esté en sus cabales,
podría vivir satisfecho en un mundo dividido,
bajo el gobierno débil e insuficiente
de estados fragmentarios.
¿Cómo podría satisfacerme un mundo tan inestable?
¿Cómo podrían evitarse las guerras?
¿Cómo podría ejercerse un humanismo?
La Cuarta Instancia, que nos gobierna a todos,
es indispensable, una exigencia de la Razón.
Cuando leí cómo vivían nuestros ancestros
no lo podía creer e imaginé sus penurias.
Pero eso no es todo:
también supe que en aquellos salvajes tiempos
las personas soportaban la noche y el día
en ciclos de veinticuatro horas.
Qué molestia vivir en medio de la noche
para quienes la detestan.
Qué injusticia estar en el día cuando lo odias.
Hoy sí se puede vivir como Dios manda
(esta es una expresión antigua):
habitas una ciudadela nocturna
o una diurna, a tu elección
(yo vivo en el día, pero acostumbro pasar
mis vacaciones en una ciudadela nocturna,
para dormir la mayor parte del tiempo
o ver las estrellas),
con la ventaja de tener un panorama impresionante
y el sol no se oculta
o la noche resulta interminable, según el caso.
Por eso es cierto el dicho
de que no todo tiempo pasado fue mejor.
Yo agregaría:
No hay horror más triste que asomarse al pasado.

*

Thursday, January 10, 2008

LAS NUBES



(Nubes sobre la ciudad de Aguascalientes, México, el sábado 24 de enero de 2009, a las 17:00 horas)
Las nubes pastan.
Se beben la pastura
y comen agua.

*

Wednesday, January 09, 2008

LA TARDE


Desde la mesa de jardín y exactos
mis ojos vueltos remos que son anclas
te miran navegar sobre la hamaca.
Eres isla que flota en el espacio.

El sol muere en tu pelo y ya lo abrasa.
Se tiñen de amarillos los morados.
Un rojo diagonal es ocre anárquico.
Las binchas que te ciñen son doradas.

Toda la tarde anida en tu cabello
y el pelo en el eclipse es otra tarde
que impera donde estalla aquel incendio.

Desde la mesa de jardín tú ardes.
Mis ojos que son anclas van al fuego:
el alba coronada de este instante.

*

Tuesday, January 08, 2008

NADA

Seamos valientes,
dejemos la pusilanimidad para otra vez
en que merezcamos el lujo de ser débiles.
Ha llegado la hora del valor
y de hacer de la fuerza un sacramento.
Digamos las cosas por su nombre
y veamos de frente, sin ambages,
a los ojos de los ojos,
qué somos la una para el otro,
qué somos los dos, qué somos,
¿dos partes de la nada?
¿Un entero sin todo?
¿Un todo en dos pedazos?
¿La nada en un entero?
Qué somos. Qué somos.
Hagamos del valor una muralla
y disparemos las letras sin que nos falle el pulso.
Antes también éramos nada
y antes de antes sólo éramos todo.
Que no nos espante lo que somos
ni nos haga temblar lo que un día fuimos.

*

Monday, January 07, 2008

AMANECER

(El Sol despunta entre los árboles veloces, al lado de La Mesa Redonda, en el Estado de Jalisco. Imagen tomada el 22 de noviembre de 2008. El Sol es tan intenso que aun en su fotografía ciega los ojos)

Hay un eterno amanecer redondo,
hay un durable despertar del mundo,
una aurora rotunda nos circula,
un alba permanente se traslada.

Hay un eterno amanecer girando
a cada instante en un erial lacustre
o en una isla nerviosa en las antípodas
o en las duras ciudades de los hombres.

Hay un eterno amanecer barriendo
las hojas de la noche perseguida,
la noche que no cruje ni declina.

Hay un eterno amanecer desde el inicio
y así será hasta el último minuto.
Amanecer es un hecho constante y absoluto.


*

Tuesday, January 01, 2008

CARTA DE ATACAMA


Vida:

Si algún día, después del ajetreo con que sacudes
es cosa inevitable que fallezca
y ese lugar o forma o transición
no es lo que hasta ahora me tienes prometido,
vendré desde mi noche a jalarte los pies
y a reclamarte que no me hiciste eterno
saltando las piedras para cruzar el río
que son las conciencias de todos los humanos,
una tras una, una después de otra,
otra antes de aquélla y así hasta el final
que es un inicio que concluye que no avanza que es un círculo.
Te jalaré las orejas y no tendrás perdón.
A gritos te acusaré de ser culpable
de una broma pésima, extralógica, incomprensible,
hasta que no tengas más remedio que corregir
en una contraorden de elemental justicia
para darnos eternidad a manos llenas,
aquí, donde la necesitamos, en la Tierra,
no esa celestial de inciertos y absurdos contenidos
que venden los mercaderes del templo
y los merolicos de los mercados,
sino la única posible tras la muerte
según las rectas intuiciones de la filosofía
y las leyes químicas y biológicas,
aquí en la Tierra, de carne y hueso y con espíritu
tal como la anhelaba el pusilánime Unamuno,
la vida que pulsamos enfrente de nosotros
en una realidad incontrastable:
nuestros hermanos que son más que mis hermanos,
los hermanos que son mi yo y un mí dentro de ellos
esperando un turno de morir para tener mi nuevo yo
y yo a partir de ellos, siempre ellos, siempre en ellos.
Si algún día, después del ajetreo con que sacudes
es cosa inevitable que fallezca,
me dará un gusto formidable:
descansaré de mi cansancio acumulado
y agitaré por fin mi aburrimiento,
volveré a nacer, a ser un niño, un negro de Nigeria o del Harlem,
una mujer de Camboya, un vagabundo, el homicida,
la madre Teresa, un soldado de Gengis Khan,
un homosexual de San Francisco, un noble del siglo XVI,
una matrona y un esclavo en Pompeya,
un tuberculoso en una buhardilla de París,
una traductora de sánscrito, un relajado de la Inquisición,
un torturador, un narcotraficante, un premio Nobel
y un gladiador medieval que ni su nombre sé,
todos al mismo tiempo y sucesivamente,
miles de millones de vidas en secuencia
y en una simultaneidad vertiginosa y lenta.
Esto seré: lo que me gusta y lo que no me gusta de los otros.
Esto soy ya: lo que a los demás les gusta o les disgusta,
el bien y el mal entremezclados,
el bien con su infaltable dotación de mal
y el mal con su valiosa parte de bondad, nadie perfecto.
La vida sin un ángel ni un demonio:
cada ser lleva en sí arena de ángel y yeso de demonios:
somos ángeles y demonios yuxtapuestos
en proporciones variables
y lo seguiremos siendo mientras exista el tiempo.
La vida es posible y es perceptible
porque hace sentir placer y dolor alternativa

o simultáneamente.
No hay vida en un placer eterno.
No hay vida en un dolor eterno.
Existo, luego la vida existe
y la existencia es esta dualidad que palpo
inseparable de dolor y placer,
de placer y dolor que se entremezclan
y por momentos sobresale uno del otro.
Si algún día, después del ajetreo con que sacudes
es cosa inevitable que fallezca,
lo tomaré con filosofía: como algo justo, sabio y entendible.
Hay una verdad absoluta en el cogito,
pero Descartes ha sido superado
por Sartre y los existencialistas,
quienes perciben el yo a través de los otros.
Mas llega el transvitalismo y renace la esperanza:
no nada más existe el yo y los otros
sino que son la misma cosa,
lo único que los distingue está en el Tiempo.
La muerte no sabe de misterios:
es explicable como todo fenómeno,
es una transformación y está en la vida que nos rodea.
La muerte es tan clara y explicable
como un mediodía de verano austral en Atacama.

No te digo adiós sino hasta siempre.
Te quiero y sé que tú también me amas
en esta complicidad indestructible
.

*

Friday, December 21, 2007

SI AL DESPERTAR


Si al despertar sientes que no dormiste solo, escribiste
un día pero no lo entendí.
Ahora que ha transcurrido tiempo y soy el que te amo,
lo digo con una certeza indubitable:
si al despertar tú sabes que no dormiste sola,
que de la amplitud de la almohada no te sobró ningún espacio
e hiciste de la noche un paraíso,
es que realmente ni un minuto dejé de acompañarte
bajo las sábanas de lino blanco
y oyendo la lluvia desaguar en tu pecho.
Desde mi lejano país de serpientes devoradas por águilas
supe volar a tiempo para que no durmieras sola,
para que tu sueño fuera perfecto y contundente,
vigilado,
nutricional,
libre de pesadillas y de preocupaciones.
Si al despertar tú sabes que no dormiste sola,
es verídicamente cierto,
científicamente correcto.
A tu nocturna invocación respondí de inmediato
y me salieron alas,
hice del continente un barrio
y fue como cruzar la calle y entrar por tu ventana,
eso sí, a hurtadillas y silenciosamente
para que nadie, nadie nos preguntara nada.
Si al despertar tú sabes que no dormiste sola,
yo te lo explico:
apenas me soñaste dejé mi quehacer para otra hora,
me puse los zapatos
y corrí y corrí hasta anclar en tu casa,
trepé por el árbol que besa los cristales,
me descalcé para matar el ruido
y me acerqué a tu lecho en la penumbra
donde yacías tan frágil y entregada
con las manos anidando las flores de tu rostro
y las rodillas dobladas hacia el buró,
tu vasito con agua y mi retrato
sobre la carpeta donde tienes la lámpara,
las zapatillas en desorden despintando la alfombra
y tu vestido de chifón en una silla,
con los dobleces como si hubieras regresado de Cariló,
allí, al lado de menjurjes cosméticos
y de los broches que usas para el pelo,
pelirroja y beatífica,
tan candorosa en tu pequeña muerte
que de pronto sentí la extraña sensación
de que era yo quien te soñaba,
y reponiéndome
fui a tu cuidado apartando las sábanas
y te abracé,
te abracé tiernamente,
tiernamente para que siguieras dormida,
durmiendo y navegando el paraíso profundo de silencios
como un ángel feliz en su domingo
mientras yo detenía la respiración, el pulso,
para no despertarte.
Cada vez que sientas a la noche triste,
hermosa amiga mía,
no te preocupes: sólo cierra los ojos y háblame,
mis brazos vueltos alas te arrullarán en un instante.
Y si al despertar imaginas que no dormiste sola
y piensas en mi nombre,
por favor no me llames,
no me despiertes,
déjame dormir un rato más,
hasta la tarde.
Si al despertar sientes que no dormiste solo, escribiste
un día, y ya lo entiendo.

*

LOS CHANGOS


Hoy estoy de buenas
y les diré lo que es el Tiempo.
No me llevaré más que unos minutos.
A ustedes desvelaré su misterio
pero les pongo una condición: no me apresuren.
Primero diré lo que no es ni puede el Tiempo:
No es un color ni una forma ni una idea ni un objeto
ni un sabor, ni un olor ni una temperatura;
no pude vestirse ni ponerse zapatos,
no come, no duerme, no vuela en avión,
no cae ni retrocede ni sube ni baja ni camina
ni sabe pensar ni habla ni decide
ni lee, ni sabe pedir la hora;
no cuenta los minutos
no nace ni se transforma ni muere;
finalmente no tiene cuerpo ni es espíritu.
Ahora les diré algunas de sus presentaciones:
En la mañana es una prisa por llegar a la escuela,
a las fábricas o al aeropuerto;
a mediodía una velocidad inmoderada en la autopista
y una lentitud desafiante en las tortugas;
y por la noche es una meditación,
una somnolencia, una desconexión.
Entonces, como podemos ver,
tiene tres características:
es material, relativo y plural.
El Tiempo es materia porque resulta la velocidad
de los cambios en la Naturaleza.
Es relativo porque cada cambio lleva su propia velocidad.
El Tiempo no existe dentro de un árbol o una piedra,
pero cada ser está en el Tiempo.
Para las cosas, Parménides tenía razón: nada se mueve.
Para las conciencias Heráclito dice la verdad: todo cambia,
el cambio es permanente,
luego, el Tiempo existe.
Así entonces, fieles amigos míos,
hoy, que estoy de buenas y he desayunado sin prisas,
que me siento contento, extrovertido,
les doy esta definición:
El Tiempo es la velocidad con que se perciben los cambios
de una multiplicidad de sujetos
que ocupan un espacio en la Naturaleza.
Cada sujeto capta el Tiempo en sí, que nunca es único.
Por lo tanto el Tiempo no es una singularidad
ni un absoluto,
ni una idea,
sino al contrario: es la pluralidad misma de la Naturaleza,
Su relativismo intrínseco lo supo Einstein

pero ya lo sabían los gatos
que viven en dos lustros
los ochenta o noventa años de los humanos,
y lo saben las mariposas que en cuatro meses
son también crisálidas y orugas
y viven la vida extensa de los humanos,

y lo saben los colibríes que ven el vuelo de sus alas
y lo saben las moscas que en unos cuantos días
pasan su adolescencia y mueren de vejez.
Amigos míos, hagamos esta prueba:
aviéntenle con fuerza un cacahuate a un chango,
verán que lo atrapa con una precisión que sorprende,
pero no hay nada sobrenatural ni truco alguno:
ante su rápido lanzamiento
el chango percibe lento el proyectil:
el cacahuate le llega como flotando.
Ya no se sientan mal, mis caros compañeros,
cuando los burlen las moscas:
ante sus alas el matamoscas es demasiado lento.
La venganza será decirles: son rápidas y morirán pronto.
Para quienes viven menos que los humanos
los cambios de nuestras cosas son más lentos.
Para quienes viven más que los humanos,
como las tortugas marinas,
los hombres somos rápidos
y nos morimos pronto.
Existe, pues, el tiempo psicológico.
Pero me tengo que retirar, amigos,
hoy ya no estoy para discursos,
pues tengo un compromiso,
voy de prisa, no quiero llegar tarde,
me despido de todos esperando
no haberles aburrido,
agradezco a cada uno
la bondad de su paciencia
durante estos minutos en que ha cambiado todo, todo,
en que cada quien lleva la impronta de su velocidad.
En unas horas será diez de diciembre.
En unas horas transcurrirán cien años.
En unas horas, apenas unas horas,

alguien recordará que alguna vez viví.

*

Wednesday, December 19, 2007

CIUDAD DE MÉXICO

(Esculturas de musas en el frontispicio del Palacio de Bellas Artes, Ciudad de México. Noviembre 15 de 2008)

(El zócalo de la Ciudad de México visto desde el mirador del Gran Hotel Ciudad de México. El detalle curioso es la pista de hielo que en esos días estaba siendo construida. Noviembre 15 de 2008)

(Bandera monumental en el centro del zócalo. Noviembre 15 de 2008)

(Aspecto del frontispicio del Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México. Noviembre 15 de 2008)

Sólido lago
de movedizos sueños
petrificados.

*

Tuesday, December 18, 2007

EL EROTISMO

El erotismo
es la cuerda que salva
en el abismo.
*

Friday, December 14, 2007

REPROCHE


Si acaso alguna vez sufrieras de tristeza,
si un lunes retienes un ogro en la garganta
por esas nostalgias y golpes de la vida
como los muertos que no acabas de llorar.

Si acaso alguna vez dejaras tu alegría
y te pusieras muy formal y circunspecta
porque las hadas del humor se han escondido
o sencillamente sin saber el porqué.

Si acaso, sólo si acaso, al quedarte sola
ante las dunas del ensueño en una noche
no tienes ganas de dormir y entonces lloras,

si de entre las tardes una sintieras triste,
debes saberlo, amor: merezco tu reproche
porque sólo vivo para que seas feliz.


*

Monday, December 10, 2007

REVOLUCIONARIA


Desde el fondo visible de mi alma
te lo digo con toda convicción:
por tu forma de partir el amor,
vida mía, eres revolucionaria.

Un cuchillo al cuello el día de hoy.
Una mitad hendida por el hacha.
Un cercenar sonoro en esta válvula.
Un golpe de martillo a media voz.

No existe nada en mí que se te oponga.
Mi carne frágil pide las heridas,
sangre del bajo vientre hasta la boca.

Una tajada tuya y todo brilla
sobre soles que cantan a la alondra
y en el árbol de sales de la vida.


*

Tuesday, December 04, 2007

DOS FILOSOFÍAS

(Luchador de sumo, dibujo en barra conté de Francisco Zúñiga. Colección particular de Elías Ruvalcaba)

Oriente y Occidente:
dos filosofías como delta
que conduce agua de vuelta,
río arriba, hacia su fuente.

*

Monday, December 03, 2007

GATITA O ADIÓS A MI LÁMPARA MARAVILLOSA

(Imagen de El Tigrillo tomando agua el 2 de agosto de 2008, en el jardín posterior de su casa)

(El Tigrillo en una de sus poses favoritas, captada el 25 de julio de 2008. Desafortunadamente, no existen fotos de La Minina, su mamá)

Ahora que no alegras los pisos de mi casa,
que has gastado de una vez tus siete vidas
porque un auto te fijó a mitad de la calle
con un hilo de coágulos oyendo en tus oídos.
Ahora que ya no ronroneas mientras te froto
como lámpara maravillosa que cumple mis deseos.
Ahora que tu pelambre atigrado es la revolución
de pieles aplastadas y huesos hechos vidrio.
Ahora que no pides comida mirándome a los ojos
o restregándote a mis pies al bajar la escalera.
Ahora que yaces sobre las baldosas, tiesa y fría,
con tus hijitos dentro, a una semana de nacer,
te froto el vientre inmóvil, inmóvil y apagado
y te cambio mis deseos por estas tres verdades:
Me duele tu muerte como la de una amiga.
Extrañaré el silencio de tus pasos en la noche.
Pienso que fuiste buena, hermosa y necesaria.

*

Wednesday, November 14, 2007

CAMBIANDO DESCANSA


Soy un místico, tal como se veía el propio Nietzsche,
pues a menudo siento la inmanente infinitud del Ser.
A donde vuelvo la vista y enfoco la conciencia
miro el Todo, arriba, abajo y hacia los pétalos cardinales.
Por más que busco,
por más que remuevo enseres con las manos
o imagino y me doy a la especulación,
no he logrado encontrar
un solo ente o ejemplo de la Nada.
La Nada es definible,
y así puedo considerarla como la ausencia del Ser.
También soy capaz de describir pegasos y dragones
y no por eso existen.
Nadie jamás ha presentado
algo que sea una ausencia de Ser.
Lo que Es niega la Nada y no solamente eso:
la vuelve imposible.
La muerte no es la Nada:
es una más de las transformaciones del Ser
y está en el Todo.
¿Buscas descanso con la muerte?
Hay malas noticias para ti:
seguirás en el Ser, es tu inmanencia, estás en él
y como él eres eterno,
indestructible, cambiante, descansable.
Cambiando descansa, decía Heráclito.
Tu descanso está en el cambio, no en la muerte.
Heráclito tenía razón.
Quien hace dos mil quinientos años
fue alguien que se llamaba Heráclito
y a la orilla de los ríos hacía filosofía,
ahora es tú y es yo, está en ti y vive en mí:
sólo cambió y así descansa.
Es la manera como el Todo accede a la conciencia
y ésta se garantiza permanencia.
Es la necesidad y así está bien.
Cambiando descansa…
Cambiando descansa

Soy un místico, sí, pero un místico al revés,
como lo era Nietzsche:
no veo hacia adentro, miro hacia afuera,
y afuera únicamente existe el Ser,
Ser en el Todo,
y una conciencia que también Es y está en el Todo.
¿Cómo podría interesarme traer la Nada a mí?
Ya no hay angustia. Ya no hay vacío.
Sólo esta serena y alegre plenitud.
Cambiando descansa…
Cambiando descansa


*

Tuesday, November 13, 2007

PRESENTE


Este presente
es mi dosis cautiva
de eternidad.

*

Monday, November 12, 2007

LOS PRISIONEROS ILUMINADOS


El día es nuestra diaria reclusión de luz.
Apenas unas nubes,
unos cerros sobre el nivel del mar,
un bosque no tupido, unas paredes
y el horizonte curvo
podemos observar.
El mismo Sol se niega a ser mirado
y es el muro impenetrable.
El día es nuestra diaria reclusión de luz
y en ella los humanos
somos los prisioneros iluminados.
El día es nuestra diaria reclusión de luz,
la hora donde estamos despiertos
y nos sentimos cómodos,
de aquí para allá,
de allá para acá,
en las oficinas y en los talleres,
en las fábricas
o en los automóviles
o en una taberna,
de aquí para allá,
viviendo y trafagando y batallando
de allá para acá.
El día es nuestra diaria reclusión de luz
y con un poco de saber lo que miramos
creemos que ya somos seres libres
herederos del Siglo de las Luces
y de la Libertad.
Pero llega la noche y se borran las nubes.
Llega la noche y se pierden los cerros.
El bosque, las paredes,
el horizonte curvo son apenas
la sombra de los vecinos.
Difícilmente nos vemos la punta de los pies.
Ante la escasa visibilidad
levantamos los ojos hacia el cielo y allí están:
cientos de miles de millones allí están:
miles de millones de billones allí están:
las estrellas que no estaban allí están,
con sus incendios titubeantes
en su inmensa propiedad de luz,
miles de millones de galaxias
que no estaban allí están,
ante los telescopios o a la vista están allí,
diseminadas o en grumos, misteriosas
en el cielo finito o infinito están allí.
No siento el espanto de Pascal.
Más bien una como calma y el sosiego,
una inmanencia
al salir de mi cárcel,
disfruto esta quietud, esta amplitud,
la placidez
al dejar la diaria prisión que nos enerva
donde picamos un cascarón convexo
y nos contagia la ceguera
de Borges y de Homero.
En lo más profundo de la noche
los ojos nos dan el infinito,
lo eterno,
el absoluto,
las preguntas,
y el espíritu me pone en mi lugar:
soy esta arena,
una frágil ramita,
un ego insoportable
pero soy libre, libre, libre por fin del día,
de mi prisión de luz
que no me deja ver.
Y con el espíritu hacia fuera
y el cuello en lo redondo,
al margen de respuestas
puedo sentir el Todo
abarcando este creador Silencio
y la piel se me riza
y sudo estrellas
cuando con claridad nocturna
me doy cuenta
que en el finito o infinito cielo
sin necesidad de morir
estoy adentro.


*

Friday, November 09, 2007

EL FRÍO

(Amanecer en La Mesa Redonda, uno de los cerros más emblemáticos del Estado de Jalisco. Fotografía tomada la madrugada del sábado 22 de noviembre de 2008, desde la autopista Aguascalientes-León, en pleno movimiento. Se observa el banco de neblina producido por el frío)

Con su ínclito amor a los inviernos
ha llegado el frío para quedarse
de finales de octubre hasta febrero,
helando las mañanas y las tardes.

Por debajo de cero ha descendido
el mercurio de la ciudad sensible,
y en el campo los céfiros del frío
han puesto hielo sobre los aljibes.

Gabardinas, abrigos y bufandas
es común observar en todas partes,
y otra vez apreciamos nuestra cama,
la sopita caliente y los anafres.

*

Thursday, November 08, 2007

EL CENTRO

(Amanecer en la autopista Aguascalientes-León, el sábado 22 de noviembre de 2008)

(Atardecer en la campiña de Aguascalientes, México. Enero 3 de 2009)

Nuestra prisión mundana
es ciertamente pequeña.
Apenas unos miles de kilómetros
podemos recorrer
en nuestras vidas,
descalzos o en avión.
Y en la tajante vastedad
del Universo,
unos escasos millones de kilómetros
podemos escudriñar
con nuestros más equipados telescopios.
Nuestra prisión es pequeña porque somos pequeños.
Sin embargo, hay algo
que nos salva y agiganta:
somos el Centro.
Ante la ausencia de Dios
y el destronamiento del Sol,
en la recta esferidad del Universo
cada ser humano
es en sí mismo
siempre el Centro.
Somos pequeños
pero somos gigantes.


*

Wednesday, November 07, 2007

PODEROSO


Este domingo
bajo el sol infantil de la mañana
la motocicleta reinventa mi camino.
Los árboles se expanden, se comprimen
en una perspectiva inalcanzable.
Mezquites, magueyes, nopales
se acomodan a la vista
mal educados.
Las casas están firmes
sobre la anárquica
geometría del lomerío,
satisfechas y humildes.
Las vacas lamen las saleras
y los círculos que trazan sus becerros.
Tres caballos pisan el pasto
eficazmente
y comen sombras.
Los pájaros escriben
sobre las nubes crípticas.
Me estaciono en un claro
y apago el motor,
anclo la máquina,
busco una piedra para sentarme,
abro el termo y me sirvo café,
apuro el aroma, lo paladeo, lo lengüegusteo,
doy el primer sorbo y brota el día,
veo mi fuerza, nado en abundancia:
el mundo entero,
toda la Tierra junta
con sus montañas y praderas y estaciones
con su atmósfera y tropósfera
yace fiel a mis ojos,
puntual a mis sentidos,
blanda bajo mis pies.
Entonces me doy cuenta
que soy un hombre afortunado
y poderoso.
Muy poderoso.


*

Tuesday, November 06, 2007

EL SILENCIO


No es el Verbo
lo que creó la existencia.
Es el Silencio.


*

Monday, November 05, 2007

LLUEVE


Un ónix con hervor nada en el aire.
Un lirio de picada y zigzagueante.
La clara gravedad vuela los vidrios
de los árboles a los edificios.
Por la tarde la noche se revienta
pensativa y flexible y algo aérea.
Caen los huesos, los dientes de las nubes
bajan y hielan ligeros y de bruces,
y la noche se enciende de luciérnagas,
y la noche se anida entre sus velas,
mojada y de locura, a pulso vivo,
la noche en su silencio interrumpido.

*

Wednesday, October 03, 2007

NO PUEDE SER


Mi dios lo puede todo, o casi todo:
hace el cielo, la tierra y todo lugar,
pero hay algo que le es imposible:
no puede ser.

Mi dios lo puede todo, o casi todo:
ha creado el sol, las montañas, el mar,
pero hay algo que le es impasable:
no puede estar.

Mi dios lo puede todo, o casi todo:
hizo a los humanos, los virus, el jaguar,
pero hay algo que le es infranqueable:
no puede ver.

Mi dios lo puede todo, o casi todo:
a través de sus enviados dice hablar,
pero hay algo que siempre le preocupa:
no sabe leer.


Mi dios lo puede todo, o casi todo:
destruir las ciudades, arrasar campos,
provocar incendios, terremotos, inundaciones,
pestes, masacres, tragedias, matar matar matar,
pero hay algo que nunca aprendería:
no sabe amar.

En consecuencia debo preguntarme:
si es imposible para mi dios estar,
si no es ni puede ser entre los seres

y no ve ni lee ni sabe amar,
¿qué clase de dios es este dios?


*

Wednesday, September 19, 2007

MIS DOS BRAZOS


Después de hibernar como insensibles,
que mis dos brazos,
izquierdo y derecho,
al fin sirvan para algo:
que sean una muralla impenetrable,
una silla,
el fiel soldado
que te cuide de todos los peligros
y exorcise a tus sádicos demonios,
y en tu espalda firmes y cerrados,
apretaditos como un nudo,
te quiten los dolores lumbares,
los tigres del invierno
y el cansancio.

Después de hibernar como insensibles,
que sirvan para algo.

*

Wednesday, August 01, 2007

PARA CUIDARTE


No tanto para amarte.
No tanto para tener en ti mi cómodo altar
donde pueda adorarte.
No tanto para entregar mi amor
esta dura y cristalina terquedad
en acercarme.
No tanto para el fácil hedonismo
de mirar tu belleza incombustible,
pues ni la Luna ni las tibias tardes
son más bellas que tú.
No tanto para decirte
con el corazón a cielo abierto
que eres la mujer más hermosa del mundo.
No tanto para sentirme acompañado
por un ángel.
No tanto para oír a Beethoven,
sus delirios,
cuando los dos conversan en el arte.
No, no tanto para eso.
Mi motivo es completamente simple:
quiero estar junto a ti
para cuidarte.
Para ser tu cobija, el techo y una trabe,
tu suéter,
el pan del desayuno
y la medicina antiespasmódica antes de dormir.
Para ser el soldado de tu sueño
y asegurar que no te asuste nada, nada,
ni la más amistosa pesadilla.
Para que cuando despiertes y salgas a la calle
yo sea un quitasol, una bufanda,
un impermeable
y el amuleto de tu buena suerte
y vaya un paso atrás y otro adelante
cambiando los semáforos.
Para cuidarte.

*

Tuesday, July 31, 2007

EL AMAR, EL QUERER

Sobre la libertad sólo el amor.
El amar, el querer, no debe constreñirse.
Porque en el principio los dioses ordenaron amar
es pecado todo intento de zaherir el amor.
Amar, querer, querer con esa fuerza
poderosa y eléctrica,
con ese imán que imanta las manos a las manos
y hace de la pared una ciudad audible.
Amar con la entereza que lo construye todo:
el vientre de la madre para el hijo
y el brazo del herrero para el hierro.
Querer con el embate de los desesperados,
de las viudas, de los huérfanos silenciosos,
de los lisiados firmes, de los enfermos entecos y cenizos;
con la garra de los pobres aferrados al hambre
y al profundo deshielo.
Amar, querer, amar con ese ritmo
ufano y vanidoso, ecléctico, durable.
Querer en cada silla, a cada lámpara
como si fuera la respiración.
No dejar un segundo sin que el amor reborde.
No vivir un momento sin que el amor alumbre.
Amar a toda vela, querer endemoniadamente
en las mañanas sobre el sueño entibiado
y en las calientes tardes con el hervor en vilo.
Querer en las veredas de la noche cerrada,
en las calles, en los mercados verdes,
en las cocinas, en las bodegas inmóviles
de los muelles desnudos
y de los cometas insobornables.
En los campos hirsutos y sapientes.
En las escuelas claras, ateridas de lluvia
y en los basureros pacíficos
arqueados por los perros.
Amar en la fábula y el color líquido
y en la botella que destapó la vida,
en la sala del mundo que habitan los que bailan
y en el patio de trenes
donde dicen adiós los desahuciados.
Amar, querer con esa nutrición de bien comido,
Querer en cada instante, a cada minuto,
en cada lugar inventado o descubierto o mal soñado
como si fuera la circulación.
El amar, el querer, no puede sofocarse
por que los dioses nos subieron al mundo
con un corazón que no descansa,
que de noche y de día y aquí y allá y a todas horas
retumba en su pum pum con el eco incandescente
de otro corazón.
Sobre la libertad sólo el amor.
El querer, el amar, no debe detenerse.

*

Thursday, July 26, 2007

LO QUE MENOS IMPORTA


Lo que menos importa es que me quieras.
El comienzo del fin es el amor correspondido.
Amar es exiliarse,
hundirse en una nuez,
huir tras un fantasma escurridizo.
Querer es desprenderse del espejo
y no esperar nada, absolutamente nada.
Quien espera, quien pide,
corre el riesgo de ser humillado por las desilusiones.
Cuando el amor recibe amor
algo, en alguna parte,
de algún modo comienza a quebrantarse.
Yo me quedo con el dócil hedonismo
de verte como un sueño
que controlo,
impecable, bañada y maquillada, sin una sola arruga.
Lo que sienta tu corazón no tiene sentido.
Si me amaras mi amor peligraría
pues tú también querrías aproximarte
y descubriría realmente cómo eres,
pensarías en mí, me verías caballeroso y guapo,
te engañarías sobradamente,
y al acercarnos a la luz los dos

la dura desnudez
nos haría convencernos, arrepentirnos,
entrar en combustión.
Con uno que ame es suficiente
y ese privilegio ahora es para mí.
Ni tú misma puedes quitarme este derecho.
Yo soy el del amor,
el intransigente, el impetuoso, el desquiciado.
La vida por fin hace justicia.
Yo soy el del amor y así me gusto.
Yo soy el del amor y estoy feliz.
Yo soy el del amor y es una recompensa
porque siempre había sido el que menos amaba.
A ti te toca la terrible molestia
de soportar a un loco,
de estar en mi desvarío perfecta a todas horas.
Ármate de valor y acepta tu destino.
Yo soy el del amor y espero en Dios
que no sea tan pesado tu cruel aburrimiento.

*


Wednesday, March 28, 2007

COMO UNA CAÑITA O PAISAJE TERRITALISTA III


Como una cañita nos iremos doblando
segundo a segundo, noche tras noche,
hasta que al fin un día, a una hora cierta
que será perpetuada en el Registro Civil,
haremos de la carne un fino polvo
la espalda
los pies
y las caderas,
pulsaremos los núcleos de los astros, sus protones,
los huesos bajarán una escalera,
el estómago salando la lengua a los gusanos
y poco a poco
mientras el sol revienta las ubres de las nubes
y la lluvia engullentuba
los gatos de la superficie,
sólo quedará un mínimo recuerdo
de un hombre o una mujer desfigurados
en la memoria rediviva de alguien,
tal vez sus hijos o sus nietos, la esposa o el amante
o un lector, quién sabe,
como un gaseoso retrato diluido
que en unos miles de años, no muchos,
nadie recordará.
Sin embargo, no todo está perdido:
la ley de la Naturaleza inventa un recomienzo,
una resurrección aquí en la Tierra.
El tiempo es inestable y relativo,
una mesa de billar transvitalista
que nos lleva al pasado, al futuro, al pasado
y a sentarnos en el balcón de este presente.
La materia es el único absoluto.
El absoluto convoca la existencia.
Al haber existencia están los cuerpos.
Cuando los cuerpos viven se alza una atalaya
para mirarse entre los cuerpos
que serán nuestros cuerpos algún día,
los mismos que observamos en la calle,
los mercados, el aula, los jardines,
las prisiones

y el periódico.
Habiendo cuerpo hay una mente.
En toda mente vive un yo.
En cada yo reinamos todos.

La vida intemporal es la respuesta,
vida tras vida,
a los sapos del idealismo solipsista.
Como una cañita nos iremos doblando
pero sólo para erguirnos en todas esas cañas
de este perverso y generoso
sublime y despreciable
trágico y lúdico
infierno cielo cielo infierno
alegre cielo y triste infierno

y fiel cañaveral.

*

Tuesday, January 30, 2007

AMANECE




(Fotografías tomadas desde el balcón de la casa del autor la madrugada del viernes 9 de enero de 2009)

Amanece.
Por sobre las casas oscuras y los árboles
una tetera frágil comienza
a borbollar.
Amanece.
La ciudad endereza sus áridos alambres.
Arriba la noche se resiste, hace pucheros.
La luna es un estrago, apenas una niña.
Amanece.
Las estrellas palpitan en el profundo tórax.
El mundo nace cuando los gallos cantan.
El mundo canta donde la luz se enciende.
Alguien existe cuando el incendio estalla
en una pirotecnia ante los ojos
y en el caldo de soles de Felguérez.
Amanece.

*

Monday, January 22, 2007

LOS ÁRBOLES

(Vegetación típica del altiplano mexicano. Fotografía tomada a contraluz el 3 de enero de 2009)

(Un mezquite rodeado de huizaches, cactáceas y pastizal típicos del oriente del Estado de Aguascalientes, México. Imagen tomada la tarde del 3 de enero de 2009)

Los árboles son la sustancia antípoda a nosotros,
la más diferente, nuestra antítesis dialéctica.
Ni siquiera de las ostras nos hallamos tan lejos.
Todos están fijos como por un clavo,
odian andar y evitan los aviones;
nosotros tenemos la libertad de los caminos
que es la desgracia de los ingenuos y extraviados.
El hombre piensa y habla rápido, al instante;
los árboles meditan durante cien años
y hablan y cantan hasta después de muertos.
Los humanos soñamos que soñamos;
ellos se comen a los sueños
y regurgitan hojas, flores, frutos
o madera para la cuna de los niños, los violines,
los féretros,
los libros.
Los árboles sirven y son buenos (lo dicen los pájaros);
el hombre pretende servir y busca el bien
mas lo consigue poco a poco, a regañadientes,
y una vez muerto no ayuda casi nada.
Los árboles se pulsan uno solo, siempre el mismo,
aunque son muchos en el bosque;
los humanos sentimos un yo rodeado de diversos,
a pesar de ser uno, sólo uno, refractado en los otros.
La soberbia nos asemeja a Dios, nos emparienta
(lo que no le provoca ninguna gracia);
los árboles son simples y sencillos, humildes,
y de Dios no tienen la mínima opinión
a pesar de ser sabios y de linaje antiguo.

Los hombres comen carne y beben sangre;
los árboles toman agua, sólo agua, y comen tierra.
Pero la mayor divergencia es que los árboles
son felices todo el tiempo, sin interrupciones,
no saben de egoísmo, de vanidad ni de miedo
y por sus ramas suelen reírse de sí mismos.
Los árboles son la sustancia antípoda a nosotros,
la más diferente, nuestra antítesis dialéctica.
La historia del hombre, toda la historia del hombre
ha sido la inmensa lucha por convertirse en árbol.
Si de verdad es, si Dios realmente existe,
sería justo y hermoso que se parezca a un árbol.

*

Friday, January 19, 2007

PAISAJE TERRITALISTA II


Hay un fantasma real en cada hombre.
Hay algo indivisible y un destello
en el numen biológico de los humanos.
Un fantasma habita nuestro cuerpo
desde que la Tierra es redonda como la Tierra
y este yo personal es un cerebro.

Hay un fantasma mineral
en la tabla periódica de los elementos.
Hay un fantasma fiel y filosófico
que es el verdadero rostro del espejo,
el que lo ve todo detrás de las paredes
y en cualquier lugar siempre es el centro,
solitario y profundo, vidrioso, fungible,
insomne, omnímodo, mudo e imperfecto.
Hay un fantasma común que nos hermana
y es el Uno en el espacio y en el tiempo.


*

Tuesday, January 09, 2007

LA POESÍA

(Mascarilla mortuoria de Amado Nervo, fallecido el 24 de mayo de 1919 en el Parque Hotel de Montevideo, Uruguay; fue realizada por el escultor uruguayo José Luis Zorrilla de San Martín, directamente del rostro del poeta. Esta es una de la diez mascarillas que el artista reprodujo del yeso negativo. Fue adquirida en 2001 en la Ciudad de México. Conserva la pátina que le fue aplicada. A finales del siglo pasado el original llegó a manos de Octavio Paz, sin que se conozca actualmente su destino)

(Mascarilla mortuoria de Amado Nervo, fotografiada en tres cuartos de perfil izquierdo)

La poesía
es la belleza
de la conversación
de las ideas.

Sin conversar
las palabras
cruzan los puentes
derrotadas.

Sin ideas
la conversación
es solamente
un moscardón.

La poesía
es la fiesta
onomástica
de las ideas.

La poesía
es la gala
de la conversación
enamorada.

*

Monday, January 08, 2007

LA CASA


(Un árbol pétreo como roca verde)

La casa es una nube sólida.
El sol asciende por la escalera a recorrer el día.
Hay un reloj de larga cuerda
con un sordo tictac en las paredes.
La casa es el ancla de los ideales,
los mantiene a flote y fija al mundo.
Tiene la consistencia de las minas de hierro.
La casa es la materia más dura y perdurable,
la más invencible.
Por eso la habitan los fantasmas
y la prefieren los sueños, los niños, el recuerdo.
Amamos la vida y nos duele la muerte
cuando la casa es fresca y ventilada,
se barre con facilidad,
tiene impermeabilizante en puertas y ventanas
y hace de la noche un camposanto.
La casa es el único invento
que respetan los pájaros.

*

Friday, January 05, 2007

LA FELICIDAD

(Típica imagen de alguien que se ríe de sí mismo, en su ignorancia y ante las adversidades de la vida. En la pared occidental se observa la pajarera a que puntualmente acuden por las mañanas los alegres visitantes de la casa)

Docto señor era Aristóteles cuando afirmaba
Que la felicidad consiste en la virtud en práctica
Y en tener una reserva de bienes suficientes
Que nos hagan magnánimos y ser independientes.
Su lógica, la sindéresis, me parecen correctas
Y suscribo sin ambages estas sabias propuestas.
Pero mantengo dudas de si son suficientes
O la felicidad reclama algo más de las mentes.
No todos los virtuosos son siempre tan felices
Y algunos perciben su vida marcadamente triste.
Otros hacen de la virtud la celda del temor
Y practican el bien sólo para la premiación.
A pesar de todos los dones que canta en su laúd
Hay infelices virtuosos en plena juventud.
El dinero no garantiza la buena existencia
Ni nos quita el dolor, el sufrimiento o la tragedia.
Y en el extremo observamos curtidos pecadores
Que van por el mundo contando sus primores
Sin que ninguna autoridad familiar o eclesiástica
Los convenza que el pecado es la tristeza del alma.
Por lo tanto, hay algo en el motor de nuestras vidas
Que fue impenetrable al examen del estagirita.
Pensémoslo al revés: sabemos que la infelicidad
Tiene tres bocas: el miedo, el egoísmo, la vanidad.
La felicidad depende de las tres aberturas.
Esas cavidades no duermen, no descansan nunca,
Piden noche y día como el estómago de un ogro
Abriendo y cerrando, cerrando y abriendo sus antojos.
Es inútil detenerlas pues son Naturaleza
Y la Civilización les da mayor consistencia.
No es posible hacer a un lado esas tercas esclusas
Pero sí podemos luchar contra sus desmesuras:
Moderar el miedo, la vanidad, el egoísmo.
Pero sobre todo, reír siempre de nosotros mismos.

*

Wednesday, January 03, 2007

TINA DE HOTEL


Solo
a novecientos kilómetros de mi casa
una tina de hotel
me lleva a navegar.
Entro al calor como salí del parto.
Siento otra vez las burbujas hundirme sus lengüetas.
Las costillas se rehacen una a una
y un zumbido de insectos contamina.
Es manca la mano que no toca mi puerta.
El agua es cálida y dúctil,
sorprendentemente dúctil.
Tiene una proa y un mapa de navegación.
Sentirla reconforta.
El agua escucha y habla
el dique universal de los sentidos.
La palpo y obedece
con un arrullo tierno, agradable,
sobre un babor a un estribor
bien afianzados.
En una tina de hotel en esta noche
repito la historia antigua de los humanos
que se sienten cómodos,
navegables,
cuando se vuelven islas
ancladas a su casa.
Ya no estoy solo:
soy una isla
y una matriz me nutre y me circunda.

*

Tuesday, January 02, 2007

LAS GUERRAS


Nada impide que los seres humanos nos matemos.
Matar es sencillo, sí, extraordinariamente sencillo.
Bastan las manos, un revólver y un simple pretexto:
la economía, la religión, el nacionalismo.

La economía y todos los césares del poder
son desde tiempos remotos matadores expertos
que igual ofrecen a la víctima un hambre cortés
que convocan las leyes para su fusilamiento.

Las religiones destilan vocación para matar.
En sus bondades pregonan que ganamos el cielo
si nos morimos por el dios que en cada cielo está
o si matamos en su nombre para defenderlo.

Las bombas del nacionalismo también son sagradas.
No dudan ni se arrepienten de los miles de muertos
porque la soberanía, las fronteras, las razas
merecen sobradamente el mayor de los respetos.

Nada impide que los seres humanos nos matemos.
Matar es sencillo, sí, extraordinariamente sencillo.
Bastan los ambiciosos, los estúpidos perversos
y una Humanidad clavada en la cruz del dogmatismo.

*

Friday, December 29, 2006

CERRO DEL MUERTO

(Fotografía del Cerro del Muerto, situado al poniente de la ciudad de Aguascalientes, México, tomada desde el segundo anillo de circunvalación, la mañana del martes 30 de diciembre de 2008)

En la rueda zodiacal del horizonte
De la dórica ciudad de Aguascalientes
Hay un dios que se destaca sobre el monte
Contenido como el mar por sus vertientes.

Ese dios tiene perfil de ser correcto:
Ha evitado emborracharse con sus normas
Ha querido descansar de lo perfecto
Y se aparta de los fondos y las formas.

Es un dios que no castiga ni reclama
Ni nos tiñe con un ojo vigilante
Es un muerto que no muere ni nos ama

Solo está para vivir como un gigante
Y nos suelta atardeceres como en rama
Y es la tarde y es la tarde electrizante.

*

Wednesday, December 27, 2006

ADIÓS


Adiós
me voy
y no
estoy

Adiós
no estoy
y hoy
no soy

Adiós
no soy
no estoy
no voy

Oh, Dios
soy yo
estoy
hoy soy.

*

Wednesday, December 13, 2006

LAGUNA DE BACALAR

(Camisa tradicional guatemalteca comprada por el autor a una refugiada del campamento de Los Lirios)

( Buzo de coral adquirido en una tienda de artesanías del Cenote Azul de Bacalar)
En mil novecientos ochenta y cinco,
el año medular del sismo inolvidable,
de la Ciudad de México a Chetumal
enviados por la Secretaría de Gobernación
dos horas de vuelo machucan la distancia.
La capital de Quintana Roo es diminuta,
herbácea, inocente,
se afianza con un pie al estribo del caribe
y toca la epidermis boreal de Centroamérica.
La calle Héroes es una fiesta tropical
salvo de una a cinco de la tarde
en que el calor arrecia y se hace siesta.
La ciudad ejerce las prebendas
de una zona comercial libre de impuestos
y es el paraíso de quienes compran.
Es un goce recorrerla de extremo a extremo
por ambas aceras, hasta el malecón.
Las casas son de baja armadura
y muchas fueron árboles en su pasada vida.
Tras sus cercas penden los cítricos y las hamacas.
Las mecedoras ventean hacia la calle.
A diez kilómetros están los hitos de Belice
apenas a mitad del río Hondo
que en esta época moja un agua navegable.
Por la misma carretera a Cancún
unos minutos ven al norte y surge Bacalar,
la espléndida laguna de los siete colores.
Aún conserva el fuerte San Felipe
construido para detener a los corsarios
que Inglaterra mandaba a robar palo de tinte.
Esto despierta mi incredulidad
y debo descubrir que no es laguna
sino una lengua que paladea el mar.
Un hotel ribereño nos hospeda
y allí juntamos colores a las cinco de la mañana
durante los siguientes días.
Desde un trampolín nos sorbe la laguna.
El fondo debe ser profundo
pues a pesar del brillo no se asoma.
Unos kilómetros al poniente,
por la carretera a Escárcega,
acaba el pavimento y sigue la terracería
blanca y reseca, rectilínea,
partiendo en dos la alfombra esmeralda de la selva
hasta llegar a Los Lirios,
el campamento de refugiados guatemaltecos
que son las columnas de nuestro destino.
A las diez de la mañana
llegamos al lunar de la barriga
del que se prenden los módulos y las casas
en sus maderos sin barniz ni cepillo.
Infantes y mujeres rodean la camioneta
y nos saludan con sus dientes tímidos.
Siento la importancia de estar allí
y una emoción eléctrica al ver la bandera
colgar del asta en la explanada
con sus colores íntegros bajo el soleado lunes.
Era como entrar a México
desde un país extranjero,
el origen de la expulsión de los indígenas
incendiado por la guerra civil que no termina.
Las instrucciones son directas: vamos
a registrar a los hijos de los dos mil refugiados,
niños de leche y hasta de tres años
nacidos en suelo patrio
y que tienen doble nacionalidad
de acuerdo al artículo 30 de la Constitución.
En unas semanas arribará el Alto Comisionado
de las Naciones Unidas para Refugiados
y el gobierno quiere dar un buen ejemplo.
Al equipo de la Secretaría acompaña
Saúl de León Ross,
director del Registro Civil quintanarroense,
un hombre de carácter liso y de mediana edad
que en noches de coyotes
escribe canciones y toca la marimba.
Juntos seremos responsables del acto jurídico
y honraremos a Benito Juárez
y a las Leyes de Reforma.
Doce días duró nuestra labor,
un tiempo en que fuimos lápices de la selva
anotando los padres, las madres, los abuelos,
los nombres de pila y un lugar mexicano.
Combinando las estirpes
dimos constancia de los apellidos correctos.
Con un poco de práctica hubo curiosidades:
Juan Juan Juan,
María Pedro Simón,
usos y costumbres de los mayas
entrelazados a las prácticas mestizas.
Durante las tardes en el salón comunal
de sillas de sedosa caoba en carne viva
escucho las historias del miedo y el coraje:
mientras dormíamos llegaron los kaibiles
y lanzaron granadas a los ranchos,
luego vino la matazón,
murieron nuestros padres,
los hermanos, tus hijos pequeños,
algunos de los que corrimos nos salvamos
pero la mayoría se murieron de tiros
o quemados, los sobrevivientes
caminamos noche y día disfrazados de muertos
sin pan, sin agua
hasta llegar a México,
a cada rato preguntábamos
¿Cuánto falta para llegar a México?
¿Ya estamos en México? ¿Es aquí México?
Y cuando al fin tuvimos la respuesta
nos sentamos a lamernos las rodillas,
apretamos las manos de los niños
y nos pusimos a llorar lo que faltaba.
Aquí estamos aún con el pendiente
de que vuelvan a cruzar los soldados
como lo hicieron en Chiapas hace meses,
tenemos temor de que nos maten
no por nosotros sino por los patojos
que ninguna culpa tienen.
No lo permitiremos, —me envalentono y les digo—,
aquí están bajo la protección de México.
Me sorprende la fuerza de la boca
y me doy cuenta de que es el corazón.
En la viveza de sus ojos
siento que confían en mi país
y que les ha curado un poco la esperanza.
Cuando pronuncio la palabra México
por primera vez me suena diferente,
es algo más que un eufónico vocablo,
encuentro una trinchera y un escudo,
una metralla y un obús calibrado.
En tan pocos días pasaron doce años lentos:
cambié pesos por quetzales,
compré una camisa tradicional en algodón policromo,
que todavía conservo;
jugué futbol entre las piedras con jóvenes quichés,
comí un pan colectivo
que me trajo el recuerdo de Tata Vasco
y de las misiones jesuitas del sur de Brasil;
me bauticé en la laguna de los siete colores
como un refugiado al fin en su refugio;
comí armadillo a la naranja
(que habíamos atropellado en la terracería),
conocí el Cenote Azul
junto a Bacalar
y que es oscuro, de una garganta cruel,
y tiene un restaurante donde se come el cielo;
compré una figura de coral negro
que es un buzo buceando en mi vitrina;
oímos por las noches Radio Sandino
convocar a cosechas colectivas de tomate
(en una grabadora Sony que entró por Panamá);
un viernes el delegado de la Comisión Mexicana
de Ayuda a Refugiados nos llevó a conocer
un cabaret atestado de marinos ingleses
que reían en el sueño de un edén en las ceibas
rodeados por venerables diosas complacientes;
fuimos invitados por Saúl de León Ross
a comer comida china en la costa de Belice,
junto a un aeródromo
donde vimos alzarse extraterrestremente
un Harrier de la reina.
Conocí el desgarramiento de una madre
al morir su hijo en los frágiles brazos
enfermo de neumonía,
mientras los conducíamos en camioneta
a un hospital de Chetumal que nunca vimos.
Y un día antes de regresar a casa
eran las once de la noche
en el reloj de la alberca
mientras mirábamos nadar la luna en la laguna
y unos extraños ruidos segaron la conversación.
Eran las agonías, los pulmones,
de una mujer y un hombre
que morían aterradoramente
en el acto de amor
dentro de una recámara del ala norte
con la ventana abierta
y un huracán soplando desde dentro.
Me quedé absorto colgado en aquel himno
que era un tótem y una danza.
Mis compañeros murmuraron bromas
y prefirieron huir.
Como un búho me mantuve
en la rama de la noche, hipnotizado,
fijo en la égloga del amor.
Esto lo explica todo, pensé:
las fuerzas para llegar a México
y no morirse en la serpiente de la selva,
su sonrisa esencial y la salud de sus ojos
no obstante la terquedad del sufrimiento,
y también los cuatrocientos niños,
muy por encima de la media nacional,
que habíamos registrado, uno a uno,
hijos también del miedo y el coraje
pero más que nada de ese amor
que exacerban la muerte
y los peligros.
Ante las amenazas y la mala fortuna
el amor saca la casta, tira zarpazos,
pelea y nos defiende como gato bocarriba,
muerde como perro
y se vuelve una mujer que cuida a sus cachorros.
Entonces caí en la cuenta
de que los anotadores del Registro Civil,
desde Benito Juárez
hasta el más humilde juez del más pobre municipio
de la República,
no sólo dan fe
de que ha nacido un niño y se le pone nombre,
sino de que unos meses antes
de aquella intervención
un hombre y una mujer han sido amenazados,
perseguidos, humillados, heridos
por el imperdonable delito de ser humanidad
y han sacado las uñas,
pelado los dientes
y se han armado de amor
para ladrar
y ahuyentar
y matar
a los violentos demonios de la vida
y a los pacíficos obispos de la muerte.

*

(El tema de este poema es bastante expreso; trata de un viaje de trabajo que realicé a principios de 1985, una vez egresado de la Facultad de Derecho de la UNAM, al campamento de refugiados guatemaltecos denominado Los Lirios, en la selva de Quintana Roo. Luego de una trágica e injusta incursión del ejército guatemalteco a territorio mexicano para atacar un campamento de refugiados, bajo el risible argumento de que desde allí tramaban el apoyo a la guerrilla, el gobierno mexicano decidió crear nuevos campos, que finalmente se instalaron tierra adentro de Chiapas, en Campeche y en Quintana Roo. En ese tiempo yo trabajaba en la Dirección General del Registro Nacional de Población de la Secretaría de Gobernación, y estaba por arribar a México el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados; de pronto, el gobierno mexicano se percató que las autoridades de los estados involucrados no habían registrado los nacimientos de los hijos, ya nacidos en México, de los extranjeros refugiados; la Constitución mexicana les daba derecho a ser mexicanos por razón del ius soli. Fui designado representante de la Secretaría de Gobernación en dichas labores, por lo que en coordinación con el Registro Civil quintanarroense, cuyo director a la sazón era el licenciado Saúl de León Ross, se puso en marcha un programa de acercamiento y registro, directamente con los refugiados; nos sorprendió el entusiasmo con que recibieron estas acciones, a sabiendas de que no implicaba que los niños perdieran su nacionalidad guatemalteca a la que tenían derecho por el ius sanguinis. El trabajo nos mantuvo desplazándonos diariamente, durante diez días, de Laguna de Bacalar al campamento en medio de la selva. La experiencia fue única e irrepetible; todas las incidencias que en el poema se relatan son rigurosamente verídicas, incluyendo la anécdota final. Tal vez ese resulte su único valor. Quienes habían suscitado las sospechas y neurosis del ejército guatemalteco, resultaron ser unos jóvenes con quienes jugué futbol en un campo de piedras, y unos ancianos silenciosos que me miraban desde la triste jungla de sus ojos. Por cierto: no lo refiero en el poema pero es cierto: en Los Lirios habitaba el único mexicano refugiado en su propia patria: se había casado con una mujer del campamento, y era uno más de los suyos. Esto demuestra que el amor no reconoce límites, y por eso es el verdadero salvador del mundo).

Wednesday, December 06, 2006

PERFECCIÓN

(Plato de cerámica pintado al temple por el artista oaxaqueño Francisco Toledo, de estilo surrealista)

(Plato de cerámica pintado al temple por el artista oaxaqueño Francisco Toledo, con un motivo expresionista. Colección particular de la Mtra. Guadalupe Montoya Soto)

No creo en Platón
y repudio racionalmente el platonismo.
La idea de perfección
oculta un pésimo interés de esclavitud.
Sin embargo, al observar tus manos
batir sobre los cálices de acero
y bucear las partituras de corales
en una hiperbórea plenitud de orquesta,
me convenzo que son la excepción
que confirma la regla.
Contigo estoy dispuesto
a creer en Platón y el platonismo.
Tus manos son perfectas.
Y consecuentemente
siendo el modelo de que hablaba Platón
llevan el quid de todas las manos existentes,
y como no tengo duda
de que existen las mías,
mi mano derecha tiende a tu derecha
y mi mano izquierda a ser tu izquierda.

*

Tuesday, December 05, 2006

EPITAFIO PARA UN TERRITALISTA


No he muerto.
Cada vez
que alguien se acerca
puedo leer esto

*

Monday, December 04, 2006

MUJER QUE IMPIDE DORMIR


Mujer que impide dormir, no, no me convienes.
Necesito una mujer que sea somnífero,
medicina gris, agria, seca y pestilente
que haga dormir sobre las piedras y los vidrios.

Mujer que impide dormir, apártate de mí,
no te me acerques, aléjate y ocúltate,
acalla en mis oídos las efes del violín
y haz que termine el insomnio que produces.

Mujer que impide dormir, con fe te suplico.
El sueño me hace falta, mira, estoy enfermo,
ando fuera de mí, huesudo, desnutrido.
Tengo una lombriz azul en el cerebro.

Mujer que impide dormir, apiádate de mí,
sal de mi corazón y ánclame los párpados,
dame la oscuridad y las noches, el dormir.
Apaga el hábil aleteo de tus dos manos.

*

Monday, November 27, 2006

CARRETERA 45 NORTE




(Diversas imágenes de la carretera 45 norte, conocida como Panamericana, en territorio de Pabellón de Arteaga, Aguascalientes, México. Fotografías tomadas el sábado 24 de enero de 2009)

Voy sobre el pavimento como por la vida
llevado en dos ruedas que paren salamandras.
Creo creer que existe el movimiento.
Algo se mueve cuando los cerros cambian.
Los kilómetros viven en la 45 norte.
Los he visto de cerca desde que yo era un niño
y dormía bajo la luna de la casa de La Mora
y por las tardes reptaba en los mezquites
del rancho de la Hacienda.
Los kilómetros son altos pero desgarbados,
pastan en grandes manadas,
acostumbran dormir de pie
y juegan a las escondidillas con su pésimo humor.
Voy sobre el movimiento como por la vida
llevado en dos ruedas que paren salamandras.
Los kilómetros de la 45 norte
son particularmente traviesos, inestables,
hacen filosofía de curvas y columpios
y les gusta salirse como Pedro por su casa
con el domingo siete
de que el espacio también está regido
por la antigua y respetable
Ley de la Relatividad.
Voy por el pensamiento como por la vida
llevado en dos ruedas que paren salamandras.

*

LA HEBRA EN LA TELA


Si existieran los dioses qué aburrido sería.
Si fuéramos el hilo de un determinismo,
qué fácil y simple nuestra complicación.
Todo estaría resuelto satisfactoriamente,

milimétricamente,
con varios meses de anticipación,
incluso antes de que naciéramos.

Sólo tendríamos que dedicarnos a no hacer nada
a no pensar nada no decir nada no reclamar nada.
Pero tal vez así no naceríamos.
Un dios no toleraría algo tan imperfecto.
En cambio solos, bien solos por el mundo
con esta libertad como este viento

de peligrosas proas criptovitadas

como un macizo de rosas y de púas,
estamos tejiendo hebra con hebra,

segundo a segundo, espacio tras espacio,
la superficie irregular de nuestra tela.

*

Thursday, October 19, 2006

ODA A LA FLOJERA

(Aunque la imagen no concuerda con el poema, indudablemente que la pose está influenciada por el tema, jajajaja. En la expresión del autor se refleja la sinceridad poética, exenta de ripios, jijijiji. Diciembre 22 de 2008, en plenas vacaciones de fin de año, no vaya a pensarse que eran horas de trabajo, jejeje)

Por sobre la almohada y bajo el cobertor
entra una luz infantil que anuncia la mañana.
Sin enfermedad de por medio ni buenas razones
he tomado esta determinación.
Hoy, todo el día, no me levantaré.
Quiero estar como un oso en la caverna de su hibernación.
Quiero ser el vagabundo que sujete el tiempo a su cadena
como un posmoderno e inútil Prometeo.
Voy a patear el reloj
y las responsabilidades,
ser prehistórico,
estar como apartado, exilado,
en cuarentena,
ajeno a las noticias y a los guiños del sol.
Quiero ser para mí y estar en mí,
en mí mismo,
enroscado y como dueño, bien dueño, palpablemente dueño
como desde hace tanto no lo he sido.
Nada más.
Nada más.
No pido mucho.
Voy a disfrutarme sin ninguna ocupación
intelectual o física,
sentirme,
pulsarme
y oír
y dejar oír
y lavar el río, las ollas de la náusea, la fatiga
y las quejas acumuladas en todos estos años.
Este día, todo el día, me abrazaré a mí mismo
y me daré palabras de amor y de consuelo,
me diré sí, sí a todo, no me contradiré
en esta cuna que mecen las respiraciones,
me repetiré mira lo que tienes y lo que has hecho,
más de lo que mereces
y mejor de lo anotado en los horóscopos.
Nada ni nadie me hará cambiar de posición.
Sólo este cosquilleo agradable, tan agradable.
Por lo tanto, desde mi pacífico sitial
anuncio al universo
que he cancelado mentalmente todo compromiso
en la calle y la oficina.
Nadie me dirá hacia dónde caminar
ni qué responder
o cómo negociar.
Piensen que he desinventado los teléfonos
y las preocupaciones,
que tengo un aneurisma de filosofía,
un ataque masivo de pasividad
y que el auto se ha convertido en calabaza,
todo junto,
no insistan,
no recibiré llamada alguna
ni me harán peinarme ni vestirme ni abrocharme los zapatos,
así se incendie la colonia o lluevan dulces.
Si acaso, daré respuesta a los requerimientos
del cuerpo
siempre que sean atendibles
bajo mis condiciones.
Este día, todo el día, es sólo para mí,
y por ello no tengo pasado ni futuro
que me persigan delante de mis pasos.
No estaré para nadie,
no haré nada, absolutamente nada,
ninguna emergencia acabará mi postración.
Y si acaso el día de hoy se muere algún amigo
hasta mañana acudiré a su entierro,
y si lo entierran hoy mañana lloraré.
Si esa hermosa vecina
me pide su desfloración
ni siquiera le contestaré que mañana, hasta mañana,
amiga mía,
ya con todas las herramientas a tu disposición.
Si hoy nos invaden los chinos o los marcianos
tendrán qué esperar a que mañana (no sé la hora)
los reciba en el quicio de la puerta
o abra una ventana y les dispare,
no sé, no importa,
pero si hoy
me llama a juicio el memorioso Dios
simplemente no le responderé
aunque se desgañite y ponga ronco
y se le traben los dientes de coraje,
porque hoy, todo este día,
simplemente no haré nada, nada, nada
ni estaré para nadie,
seré un muerto más en el panteón de los dormidos
y el éter de quien vive la libertad sin aspavientos.
Estaré solo en mí.
Me sentiré sólo de mí.
Me daré a mí
con un amor y un ego incontinente, santo,
en esta inmensa pereza que me ha convencido
a plenitud
y que me hace vivir y sentir y ser feliz
como una silla en medio de la sala.
Hoy, este día,
este grato y complaciente jueves,
recuperé mi libertad en absoluto
y ya mañana escribiré
mi deseo,
firmaré la renuncia
y atenderé los funerales del amigo
o los reclamos de la bella
o la salud de la Patria
o la sentencia de Dios
o lo que sea,
porque hoy,
este jueves,
ni siquiera pienso en el vicio de pensar,
pues el pensamiento es la sutil esclavitud de los pedantes.
Mañana, mañana.
Hasta mañana seguiré la infame costumbre de morir.
Hoy
soy
yo
y
no
yo.

Hoy
soy
un
sí.

*

Monday, October 02, 2006

AMO TUS CARTAS


Amo tus cartas como amo la copa de tu risa
Las encuentro en la noche por que vienes en ellas
Vela ínclita del noroeste gaviota extendida
Pie transfigurado en el incendio de las letras.


Amo tus cartas y te pido enciérrate tú misma
En el blanco papel los mares de la carretera
No existen matasellos ni buzón ni estampillas
Sólo este leer y nacer al mecerte en mis yemas.

*

CURIONOSTALGIA

(Palacio de Bellas Artes con bestia al frente, jajajaja. Centro Histórico de la Ciudad de México. Noviembre 15 de 2008)

(La plaza de Santo Domingo, el sábado 15 de noviembre de 2008, al mediodía. Al fondo se observa la iglesia del mismo nombre, y en un plano cercano la estatua de Josefa Ortiz de Domínguez, heroína de la Independencia mexicana)

(Detalle del majestuoso vitral art nouveau del Gran Hotel Ciudad de México, elaborado por Jacques Gruber de la casa Tiffany en 1908. Noviembre 15 de 2008, minutos antes de desayunar en la terraza de ese hermoso sitio)

Algunos lugares dan curionostalgia,
que es la nostalgia de lo que no vivimos,
de lo que añoramos sin haber perdido
porque fue antes que vieran nuestras almas.

Asaz extraño es este sentimiento.
Mezcla de intelectuales reminiscencias
y de una fuerte curiosidad ingénita
por un pasado que pervive en el tiempo.

Ignoro si es universal esta emoción
o sólo sea personal desgarramiento
como íntimo placer que da dolor.

Abiertamente me declaro confeso
de que provocan en mí tal desazón
las viejas calles de la Ciudad de México.


*

Monday, September 11, 2006

NO NECESITO TANTO


Para vivir no necesito tanto.

De lo que poseo
son muchas las cosas que me sobran.
El exceso de previsión y la fortuna
han hecho de mi vida una bodega:
catorce trajes en el perchero
y siete pares de zapatos,
una casa para barrer todos los días
y pagar como pueda el recibo de luz,
un departamento para preocuparme
de los temblores
y de la impuntualidad de los arrendatarios,
un auto que tira aceite como si fuera tiempo,
y dos motocicletas: una para morir despacio,
otra para morir de golpe.

Para vivir no necesito tanto.

Siendo sincero, hablando en plata limpia,
para vivir me bastan pocas cosas:
mis hijos, donde quiera que estén, a todas horas,
un plato de arroz por las mañanas,
una mujer que aparte pesadillas
y me ame lo más lejos posible

y a quien yo ame lo más cerca posible,
y esta tinta corriendo en mi cerebro.


Para vivir no necesito tanto.

Si aun con todo eso
acaso pudiera sentir algún vacío,
me bastaría el rosicler desde la carretera
cada dos o veintitantos meses,
y detenerme un rato donde huela a café.
Me bastaría la pira funeraria
del Cerro del Muerto
en los colores de su dedicación.
Me bastaría el sol a mediodía
y el mar de vez en cuando, no tan seguido,
cuando la soledad y los silencios
le dan un parecido a los abuelos.
Me bastaría la conversación
de mis amigos
de tarde en tarde,
mientras puedan reír y contar chistes y no ser indigestos.
Me bastaría un mail como una llovizna
de alguien que me sorprenda
y a quien yo también quiera recordar
con otro mail
otra llovizna.

Para vivir no necesito tanto.

Y si todo lo anterior fuera imposible
por alguna razón médica o física
me bastaría,
sé que me bastaría,
esperar la llegada de mi turno
o poner un dedo en el gatillo,
pues en ese momento, en ese instante de precisión,
estaría de vuelta en otros ojos
y en otro entendimiento
o en uno y todos juntos, es lo mismo,
y empezaría todo de nuevo

aquí en la Tierra.

Para vivir no necesito tanto.


*

Friday, August 04, 2006

POR QUÉ SI NO TE AMO

Por qué si no te amo
he de pasar las horas de la noche
en el total insomnio desalmado
que alguna vez afronte
un ser humano.

Por qué si no te quiero
este pensar en ti tan infinito
y este anclarte en cada pensamiento
contra todo sentido
y en cada momento.

Por qué si no te extraño
esta ilusión de sólo imaginarme
que la vida nos junta en un abrazo
que sea como la tarde
de un verano.

Por qué si no te sueño
vives en mí amurallada siempre
tan llena de luz en el espejo
que ya te pertenece
por completo.

Por qué si no te quiero,
por qué, la ausencia donde estás
se parece al cadalso del infierno
en cada apariencia de lugar
y todo el tiempo.

Por qué si no te amo,
por qué, dime por qué, por qué,
ahora soy el inaudible canto,
el muerto poroso de la sed,
el deshuesado.
*

Wednesday, July 26, 2006

PAISAJE TERRITALISTA I


Los filósofos, los teólogos, los más sabios de la Tierra
ofrecen un canasto
y un pañuelo
para eso que llamamos muerte.
Sin embargo, nada pueden garantizar más que esperanza.
Ellos lo saben.
Y a pesar del engaño no sueltan la canasta
y siguen vendiendo su mercancía de panes fríos
por la impura razón de la ganancia.
En el fondo nada saben, no intuyen nada,
nada,
salvo vagas referencias a estados catalépticos
y a cielos incongruentes.
Pero en estos miles de años se han reunido algunos datos,
certezas que van quedando a salvo
de duda razonable.


-Pronto sabré quién soy-, dice el poeta.

Pronto sabremos todos.

La Humanidad espera la verdad y se prepara.

Ya se columbra la nueva anunciación.

Es de vida plena y rebosante,

de vida terrenal de carne y hueso.

¿Estamos preparados?


*

Monday, February 13, 2006

LA PIEDRA DE HIDALGO

(El Profr. Juan Manuel Méndez Noriega, presidente municipal de Rincón de Romos, Dr. Daniel Gutiérrez Castorena, decano del Centro de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, y el autor, en la inauguración de la placa de bronce que contiene La Piedra de Hidalgo, el 6 de diciembre de 2007)


(La placa de bronce que contiene el poema La Piedra de Hidalgo, colocada en la esquina sureste del jardín de Pabellón de Hidalgo, Aguascalientes, México, el 6 de diciembre de 2007, aniversario de la expedición del primer decreto de abolición de la esclavitud en América)

Bajo la sombra del Pabelloncito
y ante la esquina del viejo jardín,
en esta piedra solar de molino
tuvo reposos el gran adalid.

Eran las últimas tardes de enero
y el cura Hidalgo por fin descansó
platicando con peones y medieros
del trabajo, la hacienda y el patrón.

En esta piedra su lábaro estuvo
y habló de independencia y libertad
y del derecho a los jornales justos.

Siempre podemos con él conversar
sobre justicia y luz en este mundo.
Miguel Hidalgo en nuestra piedra está.

*

(En el pueblo de Pabellón de Hidalgo, perteneciente al municipio de Rincón de Romos, Aguascalientes, existe la tradición oral de que cuando las tropas insurgentes estuvieron allí los días 24, 25 y 26 de enero de 1811, luego del desastre de Puente de Calderón, el padre Miguel Hidalgo, quien fue despojado del mando en ese lugar, durante las tardes platicaba con los lugareños, peones y medieros, sentado en una piedra de molino enterrada en la esquina sureste del jardín. Este poema alude a esa tradición, que cuando yo era niño escuché por primera vez en voz de don Tranquilino González, mediero de mi abuelo Dimas Márquez, cuyo rancho se localizaba a dos kilómetros de distancia; cada vez que íbamos al pueblo a comprar dulces o simplemente a pasear, veía esa piedra de granito con la curionostalgia propia de un hecho histórico que me parecía por demás relevante, al tratarse del Padre de la Patria. Con el tiempo escuché la misma tradición en boca de otros hombres viejos; cuantas veces las autoridades pretendieron remover la piedra para labores de remodelación urbana, el pueblo lo impedía. Este poema es una pequeña contribución al rescate de la memoria colectiva. El 6 de diciembre de 2007, mismo día en que el cura de Dolores expidió el decreto que prohibía la esclavitud, primero en el continente americano, se inauguró in situ una placa de bronce que contiene el poema. En estos días he sabido que los niños pasan por el lugar y se detienen a leer, y los han visto copiarlo en sus libretas escolares: este solo hecho hace vivir a la poesía en el latido espiritual del pueblo, su residencia original perdida. Se trata de un soneto endecasílabo con rima asonante, encadenamiento no tradicional, y ritmos: sáfico, en versos 1°, 11° y 13°; dactílico, en versos 2°, 3°, 4°, 5°, 6°, 9° y 12°; melódico, en versos 7° y 8°; heroico, en verso 10°; y yambo, en verso 14°. Este último logra uno de los objetivos de todo soneto: cerrar contundentemente el pequeño universo literario).

Thursday, December 01, 2005

ADIÓS AL SIMBOLISMO


Desde Verlaine, Rabelais y Rimbaud
más de cien años tiene el simbolismo
y en ese largo tiempo su edificio
es sólo un simple y huero cascarón.

Esa nada la habitan unos cuantos
que han usado la palabra poesía
para vaciar sus nimiedades íntimas
en ociosos coloquios de alocado.

El balance final de esta corriente
es la bulimia innata de esa gente
y el silencioso reproche del lector.

Pero es hora que retornen los poetas
y los claros y demócratas poemas
¡Adiós al simbolismo, adiós, adiós!

*

PÉRSIMO


(Fotografías tomadas el 8 de octubre de 2008, en pleno otoño boreal, en las que se observa el único fruto que dio ese año el pérsimo a que alude el poema, así como el cambio de tonalidad de sus hojas, que van de los verdes y amarillos al rojo intenso. Durante el invierno se desprende por completo de su follaje)

Un pérsimo de Calvillo he plantado en mi casa.
En el tiempo que lleva de extender sus raíces
bajo la esquina noreste de mis dos jardines
no engruesa ni ha crecido notoriamente nada.

Exótica bendición permanece en mi huerto.
Un árbol que verdea desde marzo, y en otoño
se desnuda lento de sus amarillos rojos.
Un niño como un árbol dentro de su sueño.

Por algunas sospechas puedo decir que vivo.
Creo pensar como Descartes lo preconizaba,
y mis relojes me alertan desde la mañana.

Mas tengo una prueba que me dan los sentidos
tan clara y contundente que sobran testimonios:
el suave sabor a selva de los persimonios.

*

Tuesday, November 01, 2005

QUÉDATE ASÍ

Mujer de mi consciente sueño,
quédate así, inmóvil para siempre
en este segundo en que te admiro.
La tierra es negra y fría y bramas como el fuego.
Quédate así, así,
como una estatua de mármol helénico
o como posas en el ancla terrestre
de una fotografía.
Quédate así, alta y entallada y sin arrugas,
más hermosa que Tonantzintla o Dresden o Madrid
o que un aria de Puccini
frente a las olas sincopadas
del Océano Pacífico.
Quédate así, con ese rostro
memorable y fresco
que sólo Modigliani y San Juan Diego
lograron inventar.
Con ese ágil y danzante cuerpo
que recuerda inevitablemente
la esbeltez de los volcanes
que enamoran a México
y las ondulaciones litúrgicas de la costa caribe
de un país extranjero.
Quédate así, amada mía,
quédate así.
Que no te cambie el tiempo.
Que nunca más los años te transformen
ni Darwin ni Comte ni el río de Heráclito.
Que seas la flecha en el sólido aire de Parménides.
Bella y sana y joven recordarte quiero
con las uñas pintadas
y en un anuncio de televisión el pelo
y los tacones altos
y el plano vientre al descubierto,
así, así,
en esas blusas bicéfalas e hipnóticas
y en los vestidos cortos y ligeros.
Semíramis, Cleopatra, Beatriz, Brigitte y Dulcinea:
con sus nombres se amasija el yeso
de tu existencia intacta,
siempre tú,
mujer niña,
mujer barro, caña, casa, urna
mujer lumbre
mujer hambre, hambre, hambre,
mineral que salva los puentes de mi sexo
y las costillas.
Y si acaso no es posible
que la sorda existencia
pueda concederme el oro inoxidable de tu estro
pido morir pronto,
exijo morir ya
para no ser testigo de ninguna crueldad sobre tu cara
ni de la guerra sucia hacia tu cuerpo.
Para que tu perfecta imagen
que me hizo insomne y adorarte y ver a Dios
perdure inmaculada en los siglos eternos
de este instante
en que todos los hombres te miramos
y a cada uno y todos juntos,
pasados, actuales, venideros,
desde el árbol genitivo
de lo Bello,
del Amor
y el Deseo,
tú nos ves.

*

Friday, September 02, 2005

NO INSISTAS EN HABLAR


No insistas en hablar
pues corremos el riesgo
de que otra vez nos callen.
Háblame con el palindroma
de nuestras miradas,
que de allá hacia acá
y de mí para ti
escribe un libro.
Háblame con el rubor
saludable
de tus mejillas rojas
cuando digo algo que te sorprende.
Háblame con los silencios
que oran en tus labios,
y desde tus dientes
y las manos sueltas
como palomas hacia mi ventana,
imprecisas,
tan desamparadas
que provocan el difícil impulso
de darles acomodo.
Háblame desde tu risa,
ese ficus pertinaz en descampado
que tiende al sol la ropa de las nubes.
Háblame cuando callas
y te me quedas viendo,
sin saber qué decir,
todavía preocupada, tan preocupada
por hablarme de tú
o no cometer una injusticia.
Háblame con la telefonía
de cuando sólo tienes nada qué decirme,
nada qué preguntarme
y pones el alma en la bocina
para que yo lo entienda,
para que yo lo entienda,
porque es entonces cuando me dices todo.

*

Tuesday, August 23, 2005

JARDÍN EXTRAVASADO RUEDA HERBOLARIA

Jardín extravasado rueda herbolaria
Enfilas a mi puerto cuando abres las alas
Y hundes tus raíces en mis venas de playa
Cuando sueltas amarras y vienes de lejos
Y navegas un árbol por la noche morada

Jardín trashumante rueda fresca y potente
Agito los mares y el volumen emerge
Ya veo tu velamen desde mi faro ausente
Y los dos somos lodo en la orilla arbolada
Te amo por eso sin pensar en la muerte

Me tienes al mirarme en el fuego y el agua
Los dos somos lodo en el aire del agua
El glauco silencio que las noches estalla

Benditos los insomnios también porque conozco
La casa sin paredes donde vive tu alma

Viajera inconclusa labradora en su criba
Soy tu voz errabunda que mi cuerpo destila
Eres los desquiciantes minutos de visita

Las ruedas de la noche atmósfera prensada
En mí desembarcan los huesos de tu quilla

Jardín peregrino aritmética silvestre
Canal que trasplanta tu vulva en mi mente
Humedad que aprisiona mi pez en tus redes
Por ti late el mundo por ti crota la vida
Por ti zarpa la tierra navegablemente.

*

Thursday, August 04, 2005

NO ME LO PAGA DIOS

En la esquina de Nacozari y Convención,
en dirección al norte,
algunas mañanas
el semáforo y la suerte me detienen
y entre las filas de motores vienes tú,
Angélica,
a pedir limosna
con Antonio en brazos.
A la distancia tu cara inconfundible
es una grieta en la ciudad y en mí, hermana mía.
Con una gota de sofocación
observo ese rostro devastado por el fuego,
la piel seca,
achicharrada y retorcida
que te hunde más el ojo izquierdo.
Te doy una moneda y no me miras.
Rehúyes las preguntas de mis ojos.
Acaricio la cabeza de tu hijo
y apenas balbuceas con timidez
Dios se lo pague.
No me lo paga Dios, Angélica,
aunque te diera mi pequeña fortuna
y regresara a pobre.
No me lo paga Dios, hermana mía,
aunque de veras mis acciones te dieran bienestar
toda la vida.
No me lo paga Dios, bella inocente,
porque él no tiene nada, absolutamente nada
que darme.
Es más pobre que yo
y tiene menos que tú.
A mí me queda
un poco de piedad y de vergüenza
y esta triste moneda,
pero él no tiene nada.
Tú posees un hijo y un remedo
de rostro
y en cambio él es menos que la nada.
Para que el mundo ruede no lo necesitamos
y sin embargo su imagen no vive sin tus rezos.
Por eso estamos liberados de su carga, Angélica.
Si de verdad fuera tendría un peso insoportable
pues sería un ego poderoso
malhumorado y soberbio
que en todo lugar
y a cada instante
chasquearía los dedos
y habría una noche de diez años
o llovería en Atacama,
sorprendería incrédulos como yo

o mataría niños con bombas o de hambre
y destrozaría la carne con el fuego.
Algo así no es de cuerdos,
no se le ve razón, carece de sentido.
Su voluble carácter
y su ira
rezandera
serían una amenaza de guerra permanente.
Sólo la voluntad hace justicia
y a nadie podemos reclamar lo que es tu rostro.
Sólo tenemos el azar y la Naturaleza.
Sólo tenemos esto.
Y ninguna voluntad los rige.
La chispa inicial los puso en movimiento
y ella misma obedece.
A diferencia de los dioses
la Naturaleza es humilde y paciente,
tiene límites,
no todo lo puede
y lucha con el azar y contra sí misma
cada mañana
como tú
como yo,
difícilmente se levanta a veces
de la cama
y se enferma y padece cólicos,
toma pastillas para los nervios
y se agota, tiembla
en cada esfuerzo
y hay días que todo le sale mal
y no puede hacer más que siameses.
Es verdad que la Naturaleza puso lumbre en tu rostro,
Angélica,
pero no pensó al hacerlo.
También te dio la opción
del agua
el dolor
el miedo
y un par de piernas
que no pudiste utilizar a tiempo,
en ese segundo de tu transformación
cuando de pronto se rompió el espejo.
La Naturaleza no sabe de justicia
porque no tiene forma de pensar
fuera de nuestro raquítico cerebro.
En cambio Dios no sería perdonable.
Un dios que te viera
se moriría de vergüenza
y lloraría su pequeñez en un baúl eterno.
El lunes por la mañana volveré al trabajo
y el azar tal vez me ponga nuevamente
en tu crucero.
Te miraré como tú me mirarás un día,
cuando muramos,
desde mí,
pues entonces seré tú
y me verás con el rostro achicharrado por el fuego.
Cuando me acerque a ti
no te olvides de darme la moneda
y de tocar el cráneo de mi hijo Antonio.
Al pasar el fresco metal por el quemado rostro
sabré que esa moneda salió de mi bolsillo un día.
No me lo paga Dios, hermosa mía.

*

SOLIPSISMOS


(Fachada del palacio de los Condes de Heras y Soto, sobresaliente ejemplo del barroco novohispano, sito en la esquina de las calles República de Chile y Donceles de la Ciudad de México. El tono rojizo de las paredes lo proporciona el recubrimiento de piedra de tezontle. Actualmente es sede del Archivo Histórico de la Ciudad. Fotografías tomadas la mañana del lunes 2 de febrero de 2009)



(Imágenes de la dañada cabeza de la Victoria Alada, caída de la Columna de la Independencia durante el terremoto que azotó a la Ciudad de México la madrugada del 28 de julio de 1957. Se localiza en el zaguán del palacio de los Condes de Heras y Soto. Un nuevo ángel fue colocado en su columna e inaugurado el 16 de septiembre de 1958. En 2006 el monumento fue sometido a un mantenimiento que le devolvió el esplendor original)

Cuando pierdo la razón y quedo loco,
loco de hablar, alucinado, alunizado,
externo al tiempo y obtuso en el espacio,
me da por solipsismos.
Claramente siento que el mundo existe porque vivo yo.
Que nada habrá ni será cuando me muera.
Que esto que oigo y veo y gusto y toco y que olfateo
es simple potaje de la imaginación.
Pero la puerta cruje y entras en el loco
o es el loco quien invade tus trapecios.
Entonces, hasta entonces, esta insania se vuelve explicación
o de plano lo cuerdo se trastoca.
Cuando pierdo el sextante y quedo loco,
loco de hablar, sin libros ni conciencia,
me da por solipsismos.
Nítidamente, aritméticamente pienso que sólo existo yo,

nada más, nadie más,
que esta barahúnda de ser niño y aprender a leer
a reír
a escuchar la máquina de mi madre desmadejando el hilo
y las nubes y el sol, la noche y los inventos,
la radio, las vacunas, la televisión
las escuelas
los automóviles
las fotografías de mi padre en el ferrocarril
y el llanto de mi madre en los rincones, ante la tina del cáncer,
y su tumba
y crecer y crecer
para huir a la Ciudad de México en plena adolescencia
hasta volverme un hombre,
y Santa María la Ribera y su kiosko y el tranvía de Insurgentes,
la Plaza México, el Parque Hundido, la Narvarte, la Roma,
los domingos de futbol en el estadio de CU,
aquel concierto de Alfredo Zitarrosa
y el barrio de San Juan Mixcoac que son los fresnos

que Octavio Paz oyó cantar
que son los pájaros que vio con hojas,
los maestros, las oficinas, las celebraciones
y mi boda y mis hijos,
los retratos,
y una y otra vez Aguascalientes,
el recuerdo,

todo, todo eso y más
son solamente sueño que sueña en un sueño.
Pero abro los ojos y sobre las gárgolas del manicomio

te alzas tú,
algebraica y visible en la hornacina de luz,
más real que esta hipersensible sensación de mí,
erizada de túneles y espinas y símbolos remotos,
presocrática y voltaicamente socrática,
epicúrea
y estoica en un dual laberinto,
idealista
y solemne en tu materialismo,
onírica marxista
lúdica existencialista
y parca de dogmas en el universalismo,
sí, sí,
te yergues ante mí llena de druidas, vedas y papiros egipcios,
de cuñas babilónicas
epígrafes griegos
volúmenes sánscritos
profetas judíos
poetas árabes
germanas sinfonías
y vasijas nahuas,
empolvada en los estantes universitarios
y alegre cual borracha en los congresos.
Estás allí, aquí, otra vez en la puerta, joven y hermosa

como siempre
en estos diez mil años,
dispuesta a rescatarme,
a regalarme
con tu ofrenda en las dos manos
que es una pregunta y su respuesta
que es otra pregunta sin respuesta
que es un zapapico y una pala
que es un enterrar
y un desenterrar
un desenterrar
y un enterrar de huesos que son verdad que son mentira,
que no maduran nunca.
Un preguntar en trío que no responde.
Un responder a dúo sin ninguna pregunta.
Un enterrar a un desenterrar que rueda en círculos.
Cuando conservo la razón y no estoy loco,
sano de pensamiento, aluzado con el faro iridiscente

de tu puerta
que es la misma en que tocaron
Heráclito, Descartes y el Estagirita,
tembloroso de una desquiciada emoción
me da por vitalismos.

*

EL PEÑÓN DE LAS AURAS


Desde la cima en diagonal de la montaña,
frente al cañón de las aguas de la presa Calles
que van al Jocoque y a rodar por el valle,
a tiro de ballesta del Peñón de las Auras

y bajo el equinoccio de una tarde de marzo,
estoy de pie como eje movible de esta piedra
absorbiendo en rededor el rostro de la Tierra
que tiene el realismo de un óleo de Velasco.

El verde es verdegris en los garabatillos.
El puntillista caracolear de cien encinos.
Las pitahayas esfuman a los acantilados.

Un aura de árbol anida en el azul de agua.
Un árbol azulea sobre el agua y el aura.
Un nido de agua cuelga en el azul de un árbol.

*

NACIMIENTOS


Sobre la sábana en que me ahogan tus muslos,
inmensamente a oscuras,
acuosos y en jadeos y escalofríos,
extraviados en la tundra de la especie
nos urge respirar.

Nada brilla como el sol de ahora.

Nada existe sobre la respiración.

De esta asfixia de ambos voy naciendo,
naciste,
naceremos.

Y en este grito estás y te secundo.

Es la vida que nos enciende con su aire.

Son las bocas que devoran aire,
sorben y muerden y desgarran
y gritan groserías,
arden bajo la lupa de tus senos,
estallan en mis vísceras,
se acuchillan y ahorcan y muerden
y se muelen a puños
en esta matazón de dos
que se derriten
que crujen
que desaparecen
como viejas canoas
en el salvaje estornudo de la Vía Láctea
y en la pila bautismal de tu entrepierna
hasta sacar al mundo
limpios y blandos y fugaces
nuestros cuerpos.

*

PERDIDO


Cuando veo alrededor y estoy perdido
no lo estoy para siempre, amor mío.
A mi clamor de extraviado tu respuesta
llega de cada dirección del planeta.
Cuando estoy triste, confusamente triste,
la manta de tu amor llega a cubrirme
y recobro las fuerzas y el aliento
para vivir esta vida mientras muero.
Cuando veo alrededor y estoy perdido
no lo estoy tanto, mudo amor mío.
Tu cuerpo de mujer es siempre el mapa
que me lleva de la mano hasta mi casa.
Tu astral y destellante rostro de mujer
es un faro encendido al anochecer.
Cuando estoy solo, dolientemente solo,
la compañía de tu amor lo cubre todo
y hace el milagro de volverme al mundo
y compartir los recuerdos donde sufro.
Cuando miro alrededor y estoy ausente
no lo estoy tanto, no completamente,
pues sabes bien que mis casos de ausencia
son una visita a tu honda existencia
en el trigo motriz del pensamiento
que extraña el astrolabio de tu cuerpo
y muere de anemia y de falta de sal
si no tiene la albúmina de tu carnalidad.
Cuando veo alrededor y estoy perdido
ruego a Dios que me encuentres, amor mío.

*